Por circunstancias personales, me mantendré desconectado del blog durante un tiempo. Espero volver lo antes posible.

Gracias por vuestra comprensión y un saludo a todos.
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viernes, 9 de abril de 2010

El ejemplo de la confianza de Butler


Como advenedizo y asombrado cual niño en una juguetería, me doy de bruces estos días con mucha información acerca de la liga universitaria americana, consecuencia del March Madness y de las semanas pre-draft. Y me encanta esta situación. Es la sensación de convivir tan cerca con algo que no has conocido, y de repente ¡pum!, circunstancias de la vida, se activa ese conmutador en el cerebro que te hace reaccionar y te empuja a una nueva dimensión del baloncesto. No, no he fumado nada, ni llevo una cogorza del quince.

Es el estado de efusividad por haber descubierto un baloncesto nuevo que me encanta, cual quinceañera ante su primer concierto de... ¿qué escuchan ahora las quinceañeras? Pues eso. No ha sido mi primer acercamiento a la NCAA, pero sí el más directo, y por supuesto el más bidireccional. Por fin he descubierto en esa liga lo que lleva años mostrándome y yo, torpe de mí, no había conseguido ver. Sin tapujos, me he enamorado de la NCAA, de su pasión, su intensidad, su sinceridad. Desde aquí mi agradecimiento a todos los que habéis fomentado la difusión de esta liga en la blogesfera en la que nos movemos. Que tomen nota otros...

Sin más preámbulos, trataba de hacerme eco de una noticia que me sorprendía y me contentaba a la vez. Brad Stevens, técnico de los Bulldogs de Butler, ha renovado con esa universidad hasta la temporada ¡2021-22!. No hay errata que valga: renovación por ¡12 años! Ya os dije que no estoy tan puesto en temas concernientes a esta liga como algunos de vosotros, nivel aficionado, una sola estrella de nivel recruit como máximo; pero intuyo que renovaciones de este tipo no se producen todos los días. ¿Los más beneficiados? Los propios alumnos y la afición Bulldog, no me queda duda. Conocer de antemano los sistemas, la forma de trabajo, y las ventajas de esa continuidad le abren la puerta a Butler a nuevos éxitos.

Ya sé que hay entrenadores que llevan n años cuando n tiende a , en su universidad de turno, pero dudo que se hayan ganado esta responsabilidad casi vitalicia desde la temprana edad de 33 años como el caso de Stevens. Me da en la nariz que lo de este muchacho no es flor de un día, y en Butler se temen que le puedan tirar los tejos desde Stern-landia en menos que canta un gallo. Chapeau para ambas partes, a Butler por tener confianza en un proyecto para tan largo plazo, y a Stevens por aceptar el reto frente a los cantos de sirena de los papelitos verdes.

Estaba yo pensando en similitudes con otros casos... ¡Bah! No se me ocurre nada. Aquí los contratos están para romperlos o para quitarle la cojera a la mesa.

martes, 6 de abril de 2010

Duke conquista el campeonato de la NCAA en una final memorable

FinalFour
La Universidad de Duke se ha impuesto esta noche a la de Butler en la final del campeonato de la NCAA por 61-59, conquistando así el cuarto entorchado de su historia, y aplazando para otra ocasión la leyenda de David frente a Goliath. Mike Krzyzewski entra así en el podium de los entrenadores más laureados de la NCAA con su cuarto campeonato, acompañado de Adolph Rupp (también con 4), pero lejos de los diez de John Wooden. Pero si hay alguien victorioso de este envite ha sido sin duda el baloncesto. Una final igualadísima, en la que las ventajas a favor de uno u otro no pasaron apenas de los 6 puntos, y con un último minuto memorable.

Duke partía como favorito por haber conseguido el seed 1 en su región, mientras que Butler había destrozado las apuestas al llegar a la final desde el seed 5, derrotando a equipos teóricamente más poderosos. A un partido estos condicionantes eran mera anécdota, como quedó patente en una de las finales más competidas e igualadas de los últimos años.

Como dije en el anterior artículo, las diferencias en el juego interior de ambos conjuntos marcaron la pauta de la victoria Devil. El partido comenzó como era previsible, con una defensa presionante de Butler y con un nada atenazado juego de contacto de Duke. El escolta de los Bulldogs Shelvin Mack empezó con la muñeca caliente desde el perímetro, pero los Blue Devils ajustaron la defensa y reforzaron el rebote, y los de Coach K se fueron distanciando poco a poco en el marcador. El incansable luchador Matt Howard cometía su segunda falta, y el joven entrenador Stevens le mandaba al banco. Su sustituto Avery Jukes fue el invitado menos esperado a la fiesta, y con unos minutos de inspiración (dos triples incluidos) volvía a colocar a Butler en la brecha. Un par de contraataques efectivos tras robos de Jon Scheyer y Miles Plumlee tranquilizaron algo a Coach K, que se iba al descanso uno arriba en el marcador.

En la segunda parte, los de Brad Stevens tampoco se amilanaron y se pusieron de nuevo por delante en el marcador gracias a Matt Howard y a Ronald Nored. El juego de Duke seguía sin mostrar visos de la contundencia enseñada en anteriores encuentros, pero casi siempre estaban tenían la iniciativa en el electrónico. La tercera falta de Howard volvía a aparcarle en el banco, sólo que esta vez Jukes no fue factor sorpresa. De nuevo el rebote ofensivo y las segundas y terceras opciones de Duke le permitieron coger una ventaja de cinco puntos. Además, Kyle Singler se unía al entramado Devil, con un tapón y un triple en la jugada siguiente. El trabajo hasta entonces del intimidador Brian Zoubek y del agotador Lance Thomas había sido extraordinario.

Gordon Hayward no había estado especialmente afortunado en ataque hasta entonces (2 de 11 en tiros de campo), pero había provocado varias faltas, entre ellas las cuartas de Zoubek y Thomas. En los tiros libres sí se mostró infalible (8 de 8), para situar a Butler tan solo a un punto. La respuesta de Singler fue inmediata con una canasta de dos tras una laboriosa jugada de ajedrez.

Shot
Los últimos momentos del partido son inolvidables. Hayward busca posición de tiro ganador a falta de 10 segundos para terminar el partido, con uno arriba para Duke, pero Zoubek intimida lo suficiente para que falle, y el propio pívot se hace con el rebote, para ser inmediatamente objeto de falta. Quedan algo más de tres segundos. Zoubek se dirige a la línea de tiros libres, anota el primero, pero falla a conciencia el segundo. Hayward se le anticipa al rebote, corre hacia la canasta rival, lanza desde el centro del campo y el aro escupe el balón. Fin amargo para el cuento de Cenicienta y victoria de una universidad de Duke que, si bien mereció el título, también supo reconocer los méritos de su rival con las palabras de Coach K.

El premio al jugador del partido se lo llevó Kyle Singler, que consiguió 19 puntos, 9 rebotes y 2 asistencias, y varias acciones defensivas de mérito. Con este galardón, su cotización cara al draft sube y es posible que no trata de realizar un complicado back-to-back en su año senior.

Si después de toda la emoción narrada seguís teniendo ganas de ver el partido, ya sabéis que se puede obtener en diferido en el enlace de March Madness On Demand. ¡Ya estoy impaciente para la competición del año que viene!

PD: Encontré un documento sobre los entrenadores más laureados de la NCAA, que quizá pueda interesaros.

domingo, 4 de abril de 2010

Butler y Duke jugarán la final de la NCAA

La noche de ayer dejó a las claras que el baloncesto practicado en la liga universitaria americana tiene más de concentración, de juego colectivo y de autoconvencimiento que de virtudes para los highlights.

Butler se deshizo de la teórica favorita Michigan State en un partido apretadísimo, donde los ataques sucumbieron frente a las férreas defensas de ambos equipo, y en el que el factor Hayward - que buena pinta tiene este chico - fue determinante. El partido se decidió por un mal pase del alero Spartan Draymond Green en la última posesió útil de los de Tom Izzo. Si tienen la oportunidad de ver la final, no pierdan de vista el dinamismo de los jugadores exteriores de Butler y su movimiento de balón en el arco, todo un espectáculo.


En el otro lado del cuadro, Duke derrotó a West Virginia en un día especialmente acertado de su Big Three (Kyle Singler, Jon Scheyer y Nolan Smith), pero con una abrumadora superioridad en el rebote ofensivo a cargo de Brian Zoubek y Lance Thomas, que fueron los valedores de las jugadas de segunda oportunidad, como llevan haciendo prácticamente durante todo el March Madness.


El desacierto en tiros de media distancia y, sobre todo, el bajón moral por la lesión de su estrella Da'Sean Butler terminaron de aniquilar las esperanzas de alcanzar la final para los Mountaineers, que no se produce desde 1957.

Las imágenes del técnico de West Virginia Bob Huggins consolando a su jugador lesionado son realmente cautivadoras:

BobHuggins
El lunes noche se jugará pues esta final inédita entre los Bulldogs de Butler y los Blue Devils de Duke. A estas alturas, etiquetar a Butler como la Cenicienta del cuento me parece una osadía, sabiendo el destrozo que te puede hacer utilizando su ultradefensa y su rotación de balón, pero en principio es el que tiene menos papeletas para llevársela. La aportación del juego interior se me antoja decisiva, y sobre todo, las segundas y terceras opciones, faceta fundamental del juego Devil. Suerte para ambos y esperamos ver un buen partido.

lunes, 29 de marzo de 2010

La Final Four de los no favoritos


Muchas veces me pregunto si sirven de algo las etiquetas, clasificaciones y estadísticas que inundan internet respecto a este deporte. Tantos calificativos esclarecedores como "el mejor tal", "el mejor cual",... para que lleguen una serie de individuos que hacen del trabajo colectivo su "mejor" cualidad y se lleven el pato al agua, desacreditando a cientos y cientos de informadores que basan su trabajo en el análisis pormenorizado de cada jugador. Así pues, por muchos TOP-30, TOP-15 o TOP-Manta que haya en el baloncesto, jamás terminará adquiriendo sentido el ego de una persona sobre el juego colectivo. Y mucho menos en el March Madness. A los hechos me remito.

La locura de marzo está en su punto culminante en este momento. Duke, Michigan State, Butler y West Virginia disputarán una Final Four peculiar. Sólo Duke es cabeza de serie de su región, y por el camino han caído programas como Syracuse, Ohio St., Kansas, Kentucky... en teoría mucho más favoritos que los que finalmente han llegado. ¿Motivos? Esto es el March Madness. Hemos visto como Kansas quedaba apeada del torneo por la ultradefensa de la semidesconocida Northern Iowa del ilustre Lucas O'Rear, a una Ohio State engullida por la torpe decisión de Evan Turner de querer ejercer de Juan Palomo, a Villanova pisoteada por la gran exhibición del pívot de St. Mary's Omar Samhan... Eso es lo realmente interesante de esta competición. Descubrir que todas las universidades se toman este mes con una intensidad tremenda, y que una defensa agobiante determina muchas veces el devenir de los resultados. Como sugiere la máxima: "el ataque decide partidos, pero la defensa decide campeonatos".

En definitiva, el 3 de abril se juegan las semifinales con los siguientes emparejamientos:

Michigan St. vs. Butler
Duke vs. West Virginia

Sobre los favoritos... mejor me quedo callado, que sabéis de qué equipo soy y no quiero gafarles. Para disfrutarlo en directo o en diferido, aquí tenéis el siguiente enlace, aunque claro, eso ya lo sabéis... pero por si acaso.

lunes, 22 de marzo de 2010

La revolución O'Rear

Lucas O'Rear
Ni Cole Aldrich, ni Evan Turner, ni John Wall... La verdadera estrella de lo que llevamos de March Madness es Lucas O'Rear. El alero de los Panthers de Northern Iowa desafía las leyes de la física y de la estética con su aspecto de aizkolari irlandés salido de la taberna después de haber agotado la última pinta bebible de Guinness. No será un prodigio de técnica y de condicionamiento atlético, pero este tío mola. Y mucho más cuando su universidad se ha ventilado de un plumazo al gran favorito para hacerse con el torneo, Kansas Jayhawks.

El fenómeno O'Rear se extiende por la red a la velocidad del ADSL. Facebook ya tiene grupo de fans: Lucas O'Rear's Sideburns ¿Y por qué no decirlo? Me siento un poco reflejado en él, en su forma de jugar, de hacer bloqueos, de encajar golpes, en su aspecto de miembro del equipo de casados en el partido de solteros contra casados...

Momento friki: Hace muchos años, cuando la serie Bola de Dragón dominaba la parrilla infantil, descubrí el poder la ¡Fuuuuuusión! Hoy día ya sabemos quién es la fusión de Mark Eaton, Kurt Rambis y Brian Scalabrine. Aunque claro, este proceso a veces es muy mejorable.

miércoles, 17 de marzo de 2010

Un amor predestinado por el March Madness

Haciendo un repaso a los últimos movimientos en el mercado NBA, me fijo en el fichaje de Kenny Hasbrouck por Miami Heat. Se trata de un escolta anotador procedente del Siena College, primer jugador de esta universidad que juega en la NBA. Hasta ahí todo correcto.

Me pongo a pensar: "Siena... En esa universidad se tiene que vivir el baloncesto... Voy a ver qué jugadores tiene...". He aquí su plantilla para esta temporada. Además, veo que juega contra Purdue el día 19 en el March Madness. Magnífico.

Mi sorpresa llega cuando leo que en el puesto de base juega un descendiente de Bécquer, un romántico empedernido, un jugador de otro tiempo, el único tipo al que no le importa pregonar a los cuatro vientos que está enamorado: Just-in'love Smith. ¿Se puede tener un nombre más revelador que ése? Aunque sólo sea por seguir viendo en la competición a Just-in'love, me voy a hacer un poco de los Saints de Siena. Ese nombre sólo es comparable al del excéntrico mito del club de "Juan Palomo" World B. Free. ¡Just-in'love, nosotros también te queremos!

Rizando el rizo, dije antes que los Saints se enfrentaban este viernes a los Boilermakers de Purdue. Alucinado por las casualidades, descubro que en la plantilla de los Boilermakers juega el contrapunto de Just-in'love, y por ende, su media naranja: Stevie Loveless. ¡Madre del amor hermoso! El pobre Stevie deambula por las canchas con el único propósito de encontrar el amor de su vida. Pero el momento está cerca. Cuando Siena y Purdue se batan en duelo sobre el parqué el próximo viernes, Just-in'love y Loveless serán testigos en primera persona del fulgor de las flechas de Cupido. Un amor predestinado por el March Madness y por el travieso dios del amor.

No hay vuelta de hoja, este encuentro termina en enlace sí o sí, y me apunto a la celebración. Obviamente, los honores de maestro de ceremonias hay que dejárselos a Kevin Love, pero la marcha nupcial corre a cuenta del tito Coverdale:


domingo, 27 de diciembre de 2009

28 de Noviembre de 1981

28 de Noviembre de 1981. Encuentro televisado entre North Carolina Tar Heels y Kansas Jayhawks de la NCAA. Los Heels juegan en casa, pero fuera de Chapel Hill, según la documentación de la época. Quinteto inicial de Kansas: David Magley, Jeff Dishman, Kelly Knight, Tony Guy y Lance Hill. Quinteto inicial de UNC: James Worthy, Matt Doherty, Sam Perkins, Mike Jordan (anunciado así) y Jimmy Black.

Y ocurre esto:


James Worthy es el líder indiscutible de estos Tar Heels, que para eso era el junior más destacado de su generación en Chapel Hill. Además, estaba bien secundado por el pívot de segundo año Sam Perkins. Sin embargo, las cámaras recogen por primera vez la imagen de un joven desgarbado y delgaducho, llamado Mike Jordan. Los propios comentaristas se hacen eco de los rumores que corren en el estado sobre el potencial de ese chaval, al que comparan con superestrellas de la talla de Walter Davis y David Thompson. Pocos vaticinaban que más tarde se convertiría en el icono mundial de este deporte.

domingo, 5 de abril de 2009

Sorpresa para gran final de la NCAA


Imagen extraída de ESPN.com

Los Spartans de Michigan State entrenados por Tom Izzo han dado la campanada esta noche y han derrotado en la primera semifinal de la Final Four universitaria a los Huskies de Connecticut por 82-73.

El partido fue igualadísimo hasta mediados del tercer cuarto, cuando los de Izzo se distanciaron hasta los 10 puntos, y supieron manejar esta circunstancia hasta prácticamente el final del partido. Ni el favoritismo de los Huskies de Calhoun ni la mayor altura media de su plantilla - potenciada por el coloso tanzano Hasheem Thabeet - fueron suficientes argumentos para los Spartans. Los hombres más acertados de Izzo fueron Kalin Lucas, con 21 puntos y 5 asistencias, y Raymar Morgan, con 18 puntos, 9 rebotes y 5 robos. Entre los Huskies destacaron Stanley Robinson con 15 puntos y 13 rebotes y Hasheem Thabeet, con 17 puntos y 6 rebotes.


En la otra semifinal, los Tar Heels de North Carolina hicieron buenos los pronósticos y derrotaron a los Wildcats de Villanova por 83-69. La antigua universidad de Michael Jordan no tuvo piedad e impuso su martillo pilón en defensa de la mano de Tyler Hansbrough, Wayne Ellington y Ty Lawson. Psycho-T se redime de su regular actuación frente a la estrella de Oklahoma Blake Griffin y recupera el nivel en el momento más necesario de los playoffs. El factor desequilibrante, la selección de tiro, que en el caso de Villanova sólo llegó a un porcentaje del 33% en lanzamientos de campo, a pesar de estar más inspirado en la faceta reboteadora.


La final vuelve a colocar a dos clásicos de la escena universitaria, North Carolina de Michael Jordan y Michigan State de Magic Johnson. En temporada regular, los Tar Heels ya derrotaron a los Spartans por 35 puntos. Ahora Michigan clama venganza. La resolución, el lunes por la noche. Esperamos ver un buen espectáculo.

lunes, 23 de marzo de 2009

Empieza lo bueno en el March Madness


Todos los años sobre estas fechas estamos pendientes de la celebración de una nueva edición de la fase final de la liga universitaria en Estados Unidos, el famoso March Madness. Los favoritos este año son Louisville Cardinals, Connecticut Huskies, Pittsburgh Panthers y los eternos North Carolina Tar Heels. Disputadas ya las primeras rondas, para seguir mejor los emparejamientos sucesivos me guío de este esquema que la web Rivals nos ofrece, actualizado prácticamente al día. Así no hay quien pueda perderse:


Los nombres a seguir son muchos, y en diferentes posiciones. Earl Clark, Terrence Williams y Samardo Samuels son los jugadores destacados entre los Cardinals; Hasheem Thabeet, Jeff Adrian y AJ Price entre los Huskies; Sam Young, DeJuan Blair y Levance Fields entre los Panthers; y Tyler Hansbrough, Tywon Lawson y Wayne Ellington entre los Tar Heels. Son todos los que están, pero no están todos los que son, porque ya se han quedado fuera grandes candidatos para ocupar las primeras plazas del draft del próximo mes de junio, como DeMarr DeRozan (USC), James Harden (Arizona St.) o Darren Collison (UCLA) entre otros.

Pese a que intento ver el mayor número de partidos posibles, reconozco que hay seguidores entusiastas mucho más informados que yo. Os recomiendo a este respecto el blog de Bryan García, Only 2 Steps, un auténtico crack de la NCAA, fuente inagotable de sabiduría universitaria. La mayoría de vosotros ya le conoceréis, pero si no es así, recomiendo fervientemente su blog si os queréis enterar de toda la actualidad de la NCAA.

lunes, 9 de junio de 2008

La pulgada definitiva


A finales de este mes de Junio se celebrará la enésima edición del Draft de la NBA, donde los mejores prospectos jóvenes y mayores de 19 años serán elegidos para formar parte de la mejor liga del mundo. Los favoritos para ocupar los primeros 2 lugares en el ranking de elección son Derrick Rose y Michael Beasley.

A lo largo de todo este mes se están celebrando los famosos workouts de las distintas franquicias. Los workouts son los entrenamientos privados que varios jugadores realizan para un equipo para demostrar sus habilidades, cualidades físicas y técnicas. En estos workouts, resulta bastante típico proceder a una medición y pesaje oficial; además de realizar otro tipo de actividades para determinar las facultades físicas de los jugadores. Entre estas actividades suelen trascender las medidas de velocidad en sprint en 3/4 de pista, salto vertical con y sin carrera, número de repeticiones en bancada con pesa de 180 libras (unos 81 kilos),... No suelen ser determinantes, pero puede ser significativas para ratificar la fuerza o la agilidad de determinados novatos con cualidades puestas en entredicho.

Por ejemplo, el año pasado Kevin Durant, actual novato del año, no consiguió realizar ninguna repetición en bancada. No fue determinante para su elección, pero eso sí, al menos sorprendente que estableciera el record negativo en esta especialidad. La historia posterior nos demostró que no hace falta ser Mr. T para jugar y entender bien el baloncesto.

Este año, las mediciones de altura se me antojan al menos influyentes. Michael Beasley contaba con todas las opciones para hacerse con el primer puesto del draft a principios de temporada, pero el gran final de Derrick Rose, que casi consigue el campeonato universitario de la NCAA con los Memphis Tigers, supuso un cambio en la opinión de los expertos. Además, Beasley estaba encaminado para ser el alapívot titular desde el comienzo de cualquier equipo que le drafteara, llámese Chicago Bulls o Miami Heat, que fueron agraciados con los 2 primeros picks en el sorteo del draft.

En la NBA existe una regla no escrita sobre las alturas recomendables para las distintas posiciones de la cancha. El sistema de medida allí es diferente al sistema internacional (centímetros), porque usan la pulgada, una unidad de mayor dimensión que el centímetro (1 pulgada equivale a 2'54 centímetros). Además, 12 pulgadas suman 1 pie, la otra unidad de medida de longitud en EEUU. Es por ello por lo que existe mejor capacidad de agrupación de jugadores según altura por la menor cantidad de pulgadas de diferencia entre unos jugadores y otros. Para los bases, la altura media suele ser de 6ft 3", para los escoltas suele ser de 6ft 6", para los aleros de 6ft 8", para alapívots de 6ft 11" y para pívots 7ft 0" en adelante.

Cuando hay algún jugador que ocupa una posición en el campo y no llega con claridad a la altura correspondiente de la misma, rápidamente los medios de comunicación le asignan la etiqueta de undersized, es decir, demasiado bajo. Algunos undersized que han realizado carreras envidiables en la NBA son, por ejemplo, Charles Barkley (ala-pívot de 6ft6"), Wes Unseld (pívot de 6ft8") o Ben Wallace (pívot que apenas roza los 6ft8").

El caso de Michael Beasley es significativo. Ha completado su primer año universitario de manera extraordinaria en el plano individual. Su explosividad, corpulencia y calidad fueron armas suficientes para consagrarse como uno de los mejores anotadores de la NCAA, uno de los mejores reboteadores y uno de los freshmen que más impacto ha causado en la liga universitaria en los últimos años. Su posición en Kansas State era claramente de 4, y para ello se le destacaba una altura de 6ft9" según unas fuentes y 6ft10" para otras. Hasta ahí sin problemas.

Pero tras las mediciones durante los primeros workouts, alcanza realmente los 6ft8" con las zapatillas puestas. Obviamente, Beasley no ha decrecido en las ultimas semanas, pero en la NBA viste mucho más tener a uno jugador que tenga una altura mucho más acorde con los cánones no escritos. No es definitivo, pero esta cuestión puede mermar las esperanzas de Beasley para lograr su ansiado nº1. Asimismo, otros jugadores tuvieron esa misma problemática. Me viene a la mente el recuerdo de Fizer, que si hubiera medido 6ft11", unos 2 metros 11 centímetros (y no hubiese tenido los problemas de lesiones por su sobrepeso) estaría de titular en el 50% de los equipos NBA actualmente. Ahora sobrevive a las lesiones en la liga israelí. Pasó por España, y actualmente está en Maccabi Tel-Aviv, pero tiene toda la pinta de que terminará cortándolo.

No quiero decir que Beasley esté limitado para jugar a este deporte, pero no tengo ninguna duda de que si Beasley midiese 6ft11" sería con toda seguridad el número 1 del draft. Rose puede ser un grandísimo base, pero Michael con esas premisas, sería llamado directamente a entrar en el estrellato por la puerta grande. Potencial para ser un Hall of Fame tiene el chaval. Esperemos que su individualismo y mal genio no le hagan jugar malas pasadas. A fin de cuentas, tiene la oportunidad de su vida para alcanzar una meta a la que sólo los elegidos pueden llegar.

lunes, 14 de abril de 2008

OJ Mayo no cae en el olvido


OJ Mayo fue hace un par de años el jugador de High School con mayor proyección de los que había entonces en EE.UU. de su generación. Se le reconocía como el nuevo Lebron James, el nuevo niño prodigio del baloncesto americano, una mezcla de Dwyane Wade y Lebron James, aunque suene a utopía.

La nueva reglamentación de la NBA que impide que un jugador pueda ser drafteado antes de cumplir los 19 retrasó el ingreso de Mayo hasta la presente convocatoria. En ese período de tiempo, otros jóvenes han surgido para incorporarse a la pugna por ser el primer elegido de la noche de los novatos. Michael Beasley, Derrick Rose, y en menor medida Brook Lopez o Jerryd Bayless tienen aspiraciones serias de ocupar las primeras posiciones del cuadro.

La prestigiosa página web especializada en el Draft de la NBA www.nbadraft.net ofrece una estimación generalmente acertada de cómo quedará el cuadro final de elegidos. A mediados del curso baloncestístico, Mayo aparecía en las posiciones más retrasadas del TOP-10, e incluso alguna semana hubo que buscar más abajo para encontrar su nombre. Sin embargo, la credibilidad de Mayo parece resurgir de entre los jóvenes prospectos y se ha relanzado en la búsqueda del número 1. Actualmente aparece ya en el tercer lugar, a expensas de lo que pueda demostrar en los próximos workouts. Todo parece indicar que los primeros 2 puestos están reservados para Beasley y Rose, pero sin duda Mayo tiene la calidad suficiente para salir como número 1 si se hubiese tratado de otra edición del Draft.

Llegados a este punto, cabe pensar si es positiva en todos los casos la nueva reglamentación NBA. Han ocurrido tantos casos de fracaso profesional cuando se ha producido un salto desde el instituto, que es difícil valorar esta cuestión. Por un lado, Lebron James, Kevin Garnett, Tracy McGrady, Shawn Kemp o Kobe Bryant dieron el salto sin pasar por la universidad, y demostraron que perfectamente se podían acoplar a una disciplina profesional tan exigente, y se convirtieron en varios de los mejores de la liga. Pero por otra parte, los fiascos de picks son tan numerosos que merece valorar la propuesta de la NBA para evitar la llegada masiva de chicos que aún no están maduros para afrontar los rigores de la competición y de un cambio de vida radical.

Mayo puede tener en mente la oportunidad perdida no haber podido presentarse a ediciones anteriores del Draft, pero si realmente es competitivo, sabrá adaptarse a la liga con mayor acierto habiendo pasado por la USC y codearse con otros chicos de talento comparable al suyo.

domingo, 6 de abril de 2008

Final Four de la NCAA - Parte I

Esta noche se juega en San Antonio la gran final de la NCAA I Division de basket, que enfrentan a Memphis Tigers y Kansas Jayhawks, dos de las universidades más potentes del baloncesto a ese nivel en la actualidad, aunque quizá no partían con el roll de favoritos frente a los otros dos rivales de Final Four, UCLA Bruins y North Carolina Tar Heels, sin duda, dos de las más galardonadas de la historia del basket universitario.

Tras el éxodo masivo de jugadores de la Universidad de Florida, actual campeón, el cetro de la NCAA quedaba a expensas de la adaptación de los freshmen tan prometedores que llegaban este año a la liga universitaria. Michael Beasley, OJ Mayo, Derrick Rose y Kevin Love estaban señalados para ser sucesores de Kevin Durant como jugador del año. De todos ellos, Beasley es el que más ha llamado la atención de los scouters de la NBA, y cuenta para ser el número 1 del próximo draft. Sin embargo, de los previamente comentados, sólo Rose y Love han conseguido alcanzar su propósito de llegar a la Final Four.

Ninguno de los equipos clasificados para la final parece una perita en dulce, y tienen cada uno un amplio abanico de jugadores determinantes, en especial los que han llegado a la gran final de esta noche:


Derrick Rose es el santo y seña de los Tigers, la prolongación del entrenador en el campo, y el jugador más capacitado defensivamente de toda la NCAA para mi gusto. Se le compara continuamente con Gary Payton, y dichas comparaciones no parecen haber hecho mella en el rendimiento de Rose en el March Madness. Además, está acompañado en las alas por Antonio Anderson y Chris Douglas-Roberts, y en posiciones interiores por Joey Dorsey y Robert Dozier, que hace de Memphis el conjunto físicamente más potente de esta Final Four.

Douglas-Roberts fue el máximo anotador del partido de semifinales contra UCLA, con 28 puntos, que demuestran que en el conjunto de los Tigers no existe una Rose-dependencia en cuanto a tenacidad ofensiva, y que cada uno de los miembros de la plantilla puede sumar en cualquier momento.

La pareja Dorsey-Dozier es sencillamente temible a nivel universitario. Ambos se complementan en sus facultades en el campo, y obligan al contrario a un continuo esfuerzo defensivo. Dorsey es más pesado y fuerte, un buen defensor y taponador; Dozier es más atlético y ágil, recorre muy bien la cancha, y no tiene mala mano.



Brandon Rush es el killer del equipo, bien secundado por Darrell Arthur y Mario Chalmers. Rush es un escolta junior, hermano del ex-jugador de Lakers y de Lietuvos Rytas Kareem Rush, y que tiene unas cualidades atléticas superiores a las de su hermano, conservando un instinto anotador y un lanzamiento aceptablemente bueno.

Darrell Arthur es un ala-pívot explosivo, con un gran potencial y con un extraordinario futuro NBA. Algunos especialistas comparan su juego con el de Antonio McDyess, pero ahora mismo es pronto para saber si podrá llegar a su nivel algún día. De todos modos, se trata de un jugador a seguir muy de cerca. Los scouters tendrán muchísimos informes de él a buen seguro.

El otro jugador destacado de la noche será Mario Chalmers, un base eléctrico y con una concentración defensiva extraordinaria. No es un portento físico como Rose, pero sabe leer muy bien el juego para anticiparse a las líneas de pase y provocar rápidos contraataques. En ataque es algo más torpe, con lo que tiene tendencia a perder el balón demasiadas veces. Este hecho le suele quitar minutos en favor de Russell Robinson, el otro base del equipo.


Aunque Kansas tiene un prestigio superior a Memphis en este tipo de acontecimientos, mi favorito para esta noche son los Tigers, que para mi gusto tienen un mejor equilibrio en todas sus líneas que el conjunto de Kansas. Claro, que como me llevo tan bien con Murphy, al final terminarán llevándose el partido los Jayhawks. Ya sabéis, esta noche a las 7:00 hora del Este de Estados Unidos, es decir, a la 1:00 AM hora de España.

martes, 23 de octubre de 2007

Nigeria, ¿diamantes en bruto?

El baloncesto es un deporte en el que se complementan talento, instinto, sangre fría y capacidad física. Según la forma en que conjuguemos estos cuatro factores, el baloncesto puede desarrollarse según unos parámetros u otros. En el deporte actual, en el que la capacidad física prima respecto al resto de factores, uno de los países que abandera tal primacía es Nigeria.
Sin duda, la reciente repercusión de varios jugadores africanos en las ligas universitarias americanas, ha fomentado la captación de talentos nigerianos por parte de muchos colleges. De hecho, la emigración de familias enteras a EEUU, ya sea directamente o vía Inglaterra, influye en la proliferación de jugadores con unas condiciones atléticas envidiables.

No obstante, la carencia de una escuela nigeriana de baloncesto que permita el desarrollo de estos jóvenes talentos conforme a unos cánones del deporte de competición de alto nivel, impide que el rendimiento de éstos sea mayor del que es actualmente.


Pese a este gran inconveniente, el papel de Nigeria en los campeonatos internacionales en los últimos años parece condenado a sufrir una evolución significativa. Su aparición en el último Mundobasket no fue espectacular, pero sí dejo alguna pincelada de su potencial, que no es una selección menor, y que podemos ser testigos de una Nigeria más poderosa los próximos años, en la medida que la aportación de varios de estos superdotados atletas comience a ser más relevante en las ligas universitarias americanas.

Ya no nos resultan desconocidos los nombres de Ime Udoka, Aloysius Anagonye, Emeka Okafor o Ike Diogu. Pero también existen otros jugadores que han participado de manera más o menos anecdótica en la NBA como Olumide Oyedeji, Ndudi Ebi u Obinna Ekezie. Es muy posible que la falta de confianza de los entrenadores o su propia falta de talento les haya cerrado las puertas a una permanencia más estable en la mejor liga del mundo.

Como consecuencia de la irrupción de estos jugadores en el panorama baloncestístico internacional surgen a su vez nombres a seguir para los próximos años. Es más que probable que Ejike Ugboaja, Solomon Alabi, Churchill Odia, Ebi Ere, Ekenne Ibekwe y Chamberlain Oguchi ahora mismo no nos digan nada, pero pueden ser piezas importantes en la renovación de una selección nigeriana con más talento colectivo que las predecesoras.


Hay otros nombres que nos pueden resultar conocidos, como Koko Archibong, que tuvo sus coqueteos con Los Ángeles Lakers; Benjamin Eze, pivot rocoso del Montepaschi de Siena; Gabe Muoneke, que tuvo un paso fugaz por la ACB y ha rondado los training camps de la NBA durante algunos años.

A esta larga lista de jugadores podrían haberse unido Misan Nikagbatse y Olu Famutimi, pero prefirieron nacionalizarse alemán y canadiense respectivamente, para proseguir sus carreras deportivas con más estabilidad.

A partir de este momento ya no es conveniente obviar el potencial físico de los nigerianos porque a poco que mejoren los conceptos colectivos, pueden dar alguna que otra sorpresa.