Por circunstancias personales, me mantendré desconectado del blog durante un tiempo. Espero volver lo antes posible.

Gracias por vuestra comprensión y un saludo a todos.
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martes, 11 de agosto de 2009

Going... known


Acostumbrado a la endogamia y al ombligocentrismo típico de la cultura americana, ya sea deportiva o de cualquier ámbito de la vida, me sorprende una transición significativa de la misma para con el resto del mundo. A lo mejor lo que cuento es un detalle sin importante, o quizás no. Vosotros ya opinareis, pero intuyo una cierta evolución que viene determinada por la reiteración de actos, vete tú a saber, en este caso, de fichajes del Olimpiakos. Me explico:

Estaba leyendo la portada de la web Hoopshype.com, observo con detenimiento el titular de la cabecera "Going Red", en referencia al cambio de aires de Von Wafer y de Linas Kleiza, que en el mismo día han fichado por el Olimpiakos griego. La noticia es esa: Wafer y Kleiza al cllub griego, morterada de salario incluida, patatín patatán. Insisto en que puede ser un detalle sin importancia, pero a mí me llamó la atención. El simple hecho de que desde EEUU se sepa identificar ya a un equipo europeo con unos colores es digno de elogio: "Going Red".

Von Wafer y Linas Kleiza no han sido megaestrellas de la NBA, pero han gozado de un nivel de importancia en sus equipos relativamente grande, especialmente el lituano - Wafer explotó el último año. Unidos a Josh Childress, y a los continuos coqueteos de otros jugadores de todavía mayor trascendencia mediática - y deportiva - en EEUU como Nate Robinson o el futuro Hall of Fame Allen Iverson, detecto cierto aire de incredulidad-perplejidad-admiración en la prensa. ¿Qué nos está pasando? Amigos míos: Poderoso caballero..., y Donde las dan...

Sinceramente, ni me alegra ni me entristece este tipo de fichajes, balance cero. Por una parte, son buenos jugadores y vienen a mejorar una Euroliga - y una liga local, por supuesto - enormemente rica de por sí. Pero por otra, muestran una vez más las desigualdades económicas y una sobreinflación del mercado. ¿Cuánto costaría Pau Gasol en Europa? Me quedo sin dígitos en la calculadora.

A lo que iba, a este ritmo Olimpiakos se está convirtiendo en todo un reclamo para los americanos. Un club al que van a parar jugadores muy apetecibles para ellos, y que sucumben al poder del euro. Todavía es pronto para saber si su propio ombligo les impide ver que este club podría ser incluso competitivo en una NBA - yo también lo dudo - pero es el primer paso para destaparse la venda. Cuando se den cuenta que no sólo el Olympiakos tiene un gran equipo, y que la máxima competición europea es del vecino verde, quizá no tengan margen de maniobra.

Sr. Stern, hay un Ferrari - rojo - a punto de adelantarles sin intermitentes. ¿Qué inventarán esta vez?

viernes, 17 de julio de 2009

Cuando la solución pasa por Europa


Han pasado ya muchos años desde aquel tiempo en el que cualquier americano que aterrizaba en la liga española venía a establecer la piedra angular de un proyecto deportivo, generalmente como máximo artillero del equipo de destino. En este impasse, la evolución física y técnica del jugador europeo sumado a la más que probable atenuación de cualidades técnicas de los americanos, ha dado paso un nuevo "mapa de distribución de talento" en el mundo. Fernando Martín enseñó el camino y Pau Gasol abrió las puertas de la NBA a los españoles. Otros europeos habían esbozado el trayecto y asfaltado la autopista de doble sentido que ahora figura como máxima preocupación en la escala de quebraderos de cabeza de los directivos americanos, la fuga de talentos americana de la que ya hablé hace un tiempo (I) y (II).

Lo cierto es que hemos llegado a ese punto en el que diferenciar el nivel de talento baloncestístico entre los dos lados del océano depende casi exclusivamente de la balanza atlética. Es decir, a poco que las capacidades atléticas y físicas se igualen algo más, prácticamente no existirán diferencias de nivel de juego entre Europa y EEUU. Con la excepción del talento colectivo, que ese no se enseña ya en los playgrounds del Rucker Park y sí en los equipos de cadetes, juniors y demás categorías, con más fuerza si cabe en Europa.

Para hilar esta introducción con el tema esencial del artículo, cabe destacar el reciente fichaje de David Andersen, ex-pívot del Regal Barcelona, por los Rockets de Houston. En principio, el traspaso de derechos desde Atlanta a Houston responde a las claras intenciones de los tejanos de hacerse para este año con el internacional australiano, aunque todavía no se haya firmado el contrato. La reciente lesión - posiblemente duradera - del chino Yao Ming, y la retirada del veteranísimo Dikembe Mutombo han acelerado la tramitación de papeles, porque a estas alturas los Rockets no cuentan con ningún pívot de garantías para el comienzo de la temporada. El año pasado utilizaban diversas soluciones alternativas para paliar esa carencia, pero la planificación de una temporada todavía más exigente que las anteriores sugiere soluciones ipso facto.

La búsqueda de talento pues no se restringe al mercado americano, y parece que los directivos de la NBA se van dando cuenta que las soluciones a las carencias de producción NCAA se encuentran, poco a poco y de manera más nítida, en el zoco europeo. David Andersen es un magnífico jugador, completo, talentoso y gran competidor. Posiblemente no tenga las aptitudes físicas del abanico de jóvenes atletas que pululan en los fondos de banquillo de la mayoría de las franquicias, pero sabe jugar escandalosamente bien y desarrollar por completo sus virtudes. Detalles al respecto pueden dar los aficionados de Barça, CSKA, Siena, Bolonia...


Cuesta trabajo creer que los directivos de los Hawks no hayan apreciado el talento que tenía en forma de derecho sobre el australiano, y que tenga que ser Houston la que llame a las puertas de Andersen para formar parte de un proyecto con aspiraciones de playoffs. Imagino que, durante todos estos años - fue drafteado en el 2002 - Atlanta habrá preguntado en varias ocasiones sobre su disponibilidad para recalar en la NBA, pero tampoco lo tengo tan claro. Lo cierto es que no parece que hayan sido muchos los cantos de sirena desde Atlanta, por lo que todavía me sorprende menos esta transacción de última hora. Además, Andersen sabe que en Houston, y debido a sobrepoblación de la enfermería, va a jugar bastante. Visto lo visto, y si no hay más movimientos que afecten a esa posición en los Rockets, le veo de pívot titular y jugando muchos minutos.

Al igual que Scola se plantó con paso firme en la NBA y se consagró allí como lo que ya era en el resto de mundo FIBA, Andersen va camino de desempeñar una carrera muy interesante como profesional del imperio de la hamburguesa.

Otro asunto que llama la atención a este respecto es la apuesta por talento demasiado joven salido desde Europa hacia América. En este abanico podemos encontrar jugadores de todo tipo: el famoso alapívot Nikoloz Tskitishvili - ex-Cajasol y Fuenlabrada entre otros -, que aterrizó como número 5 del draft y que pagó el pato de la existencia de sus predecesores en su puesto como Dirk Nowitzki o Pau Gasol; Zaza Pachulia, otro georgiano que era un completo desconocido en Europa y que se ha ido forjando como un pívot reserva más que decente; Andris Biedrins, pívot letón verdadero líder ya de su selección nacional... ¿Jóvenes? Sí. ¿Con potencial? También. Pero no todos han desarrollado el potencial que se les presuponía. San Antonio es un amo es eso. El nuevo director deportivo del Real Madrid Antonio Maceiras puede dar fe de ello - tuvo un puesto de relevancia en la directiva de los Spurs en su relación con el mundo FIBA. Allí es frecuente la utilización de picks de segunda ronda - o incluso primera - para elegir a jugadores extranjeros y procurarles un buen club de destino donde seguir su desarrollo. Este año tienen a Nando de Colo, reciente fichaje de Valencia Basket, por ejemplo.

Por tanto, comenzamos un período en el cual el trasvase de jugadores desde y hacia los dos lados del Atlántico será cada vez más frecuente, y en el que no debe extrañar que las necesidades de un equipo NBA sean cubiertas por jugadores drateados o no de Europa. Así se fueron Calderón u Oberto. No encuentro lo que quiero aquí, pues lo pesco en otro lado. Claro que, el hecho de que una franquicia no encuentre lo que busca en un mercado tan grande, tan profesional y tan dinámico como el que rodea a la NBA les debe preocupar. Tienen a la D-League de criadero de talentos, en la cual pueden encontrarse jugadores con un nivel técnico y físico increible, pero les falta un detalle: no tiene de quien aprender. Sus referentes no juegan su misma liga y sus aspiraciones de mejora sólo depende de los famosos Call-Ups, o llamada a filas desde sus respectivos clubes nodrizas.

No seré yo quien diseñe un plan estratégico para elevar el nivel de la NBA, pero seguro que es tan viable como que existe ya la autopista de la que hablaba al principio. Si no quieren darse cuenta, ellos se lo pierden.

miércoles, 29 de abril de 2009

Disección de una ley injusta


Necesito que alguien me explique varias cosas. La famosa ley que impide a una franquicia NBA pagar más de 500.000 dólares por la cláusula de rescisión de un jugador internacional, ¿quién la aceptó? ¿fue acordada en consenso con las autoridades europeas? ¿es revisable? ¿se puede abolir? ¿en virtud de qué convenio está obligada la FIBA a acatar acuerdos internos de una asociación sobre la que no tiene jurisprudencia?

Sin el ánimo de resultar pesado con estos temas, tengo la impresión de que desde Europa se hace poco o nada para cambiar la tendencia duradera de la migración de jugadores jóvenes hacia la NBA. El inminente caso de Ricky Rubio añade un caso más a la larga lista de vuelos precoces, y no parece el asunto tener visos de cambio. Me niego a pensar que las numerosas quejas de los presidentes y entrenadores de turno tengan un sustento virtual y que caigan en el saco roto de los directivos de la FIBA.

Señores Bertomeu y compañía (o personas responsables del asunto, en su lugar):

La liberalización del mercado económico incluye a deportistas, y por ende, a jugadores de baloncesto a ambos lados del Atlántico. La imposición de esa condición de pago máximo por cláusula supone agravio comparativo respecto del resto de países, y además, una situación de desigualdad laboral y de crecimiento socioeconómico de las instituciones, ya sean deportivas (clubes) o de relación directa (patrocinadores, bancos de créditos, fabricantes deportivos...).

Me explico: si por un jugador por el que merece que se paga una cantidad de dimero superior a la que está dispuesta a pagar la NBA, se deja de pagar la diferencia entre ambas cantidades, se está dejando de ingresar una cantidad de dinero necesaria para el crecimiento deportivo, social y económico de la entidad. A mayores beneficios, mayores presupuestos, mejores condiciones deportivas, mayor acogida social y mayor reconocimiento económico. Simple negocio del pez que se muerde la cola. Si no entienden esto, o si no son capaces de subsanarlo, ¿a quién están ayudando realmente? La pelota siempre estuvo en su tejado, que les quede claro.

Algunos de vosotros, lectores, bloggeros, aficionados, expertos,... ¿habeis pensado en determinada ocasión qué ocurriría si la dirección de la Premier League inglesa acordara imponer una condición de pago máximo por cláusula de rescisión sobre jugadores de cualquier parte del mundo?

sábado, 6 de septiembre de 2008

Nuevas reglas FIBA

Como informa la página oficial de la ACB, el Departamento de Arbitraje de la ACB ha acordado la adopción de las nuevas reglas aprobadas por el Buró Central FIBA en Abril de este año. Las nuevas reglas son las siguientes:




Artículo 24: Regate

El jugador que, antes de iniciar un regate, tira deliberadamente el balón contra el tablero y lo vuelve a coger sólo podrá pasar o tirar. Si, por el contrario, ha finalizado el regate y realiza la misma acción, no podrá volver a tocar el balón.

Artículo 25: Pasos

Se entenderá como acción legal cuando un jugador caiga y se deslice por el suelo mientras controla el balón, o cuando recupere el balón desde el suelo ya sea sentado o tumbado. Se producirá una violación si, después, el jugador rueda o intenta levantarse mientras sostiene el balón.

Artículo 28: Balón en campo ofensivo

Se considerará que el balón está en campo ofensivo, durante un regate desde pista defensiva a ofensiva, cuando los dos pies del jugador que realiza el regate y el balón están en campo ofensivo.

Artículo 30: Balón devuelto en campo defensivo

Cuando un jugador salta desde su pista delantera, coge el balón y establece un nuevo control de balón para su equipo en el aire y cae en su pista trasera, no comete violación.

Artículo 31: Tapón ilegal

Si un jugador introduce la mano por debajo de la canasta y toca el balón durante un pase, un tiro o después de que el balón haya tocado el aro se considerará una interferencia y, por lo tanto, será tapón ilegal.

Artículo 36: Falta antideportiva

Si un jugador defensor provoca un contacto con su rival por la espalda o lateralmente con intención de parar una acción de contraataque, y no hay ningún jugador contrario entre el atacante y la canasta, será sancionada como falta antideportiva.

Artículo 38: Falta técnica

El movimiento excesivo de los codos de un jugador, pese a que no toque al jugador contrario, será señalado con falta técnica.

Aplicación norma semicírculo (obligatoriedad FIBA en octubre de 2010)

La ACB se adelanta dos años a la aplicación de la nueva regla que aliviará a los atacantes del miedo a cometer falta en su asalto al aro rival. La norma consiste en el trazado en el suelo de un semicírculo de 1,25 metros de radio, desde el punto perpendicular al centro del aoro, para delimitar una zona dentro de la cual no se podrán señalizar faltas en ataque.

Los árbitros ACB tendrán, sin embargo, varios criterios en la señalización de esta nueva normativa. Son los siguientes:

No se sancionará falta en ataque ni en defensa si el jugador defensor se encuentra en posición legal de defensa cuando se produzca una penetración desde fuera del área del semicírculo y finalice con un tiro o pase y, a continuación, se produzca contacto con el jugador que defiende dentro de esta zona protegida.

No se aplicará esta regla en el “1 contra 1” ni en las situaciones de rebote.

Se considerará que el jugador está dentro del semicírculo cuando tenga uno o los dos pies dentro del área restringida o esté pisando la línea que lo limita con uno o ambos pies. El espacio entre la zona del semicírculo y la línea de fondo será arbitrado sin tener en cuenta esta regla.

Publicado en ACB.com


Estas modificaciones están enfocadas a mejorar el dinamismo y la vistosidad del deporte, y ya veremos si tienen una rápida aceptación por parte de los jugadores y del gran público.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

La ley de los petrodólares comunicantes (Parte II)


Las relaciones mercantiles entre NBA y Europa están siendo tan intensas últimamente que cabe realizar de una nueva revisión de la ley de los petrodólares comunicantes, de la que ya hablé hace un tiempo:


Cuando parecía que todo el pescado estaba vendido, la negativa de Ben Gordon a firmar la propuesta de contrato ofrecida por los Chicago Bulls abre una nueva puerta a la llegada de una superestrella a Europa. Los medios especializados en el tema hablan de una posible oferta del CSKA de Moscú:




Ben Gordon es un jugador apetecible para cualquier franquicia NBA, y podría ser titular en el 60% de los equipos. Su estilo de juego de combo guard -escolta bajito para actuar de escolta pero demasiado egoísta para jugar de base- y su condición de comunitario -es británico de nacimiento- son argumentos más que sostenibles para que el CSKA se arriesgue en dar el paso hacia este fichaje.

Además, las relaciones entre Gordon y los Bulls no parecen atravesar su mejor momento, porque la franquicia de Illinois no está dispuesta a soltar la pasta con la que se ha dejado caer el agente de Gordon, y el jugador ha insistido por activa y por pasiva que no le están teniendo la consideración que merece. Y puede ser cierto. No es normal que un tipo que ha sido capaz de promediar más de 21 puntos en una temporada y 18 puntos durante su carrera profesional no tenga un sueldo acorde con sus contribuciones.

Hablando de emulomentos, según Ultimatenba.com, Gordon podría llegar a cobrar 5.5 millones de dólares, que equivalen a unos 3.5 millones de euros, con lo que tampoco tendría el status de megaestrella que el escolta de Chicago cree que merece. Eso sí, los rusos están dispuestos a negociar, porque no todos los días se tiene la oportunidad de fichar a un jugador americano de esta catergoría y por semejante cifra. Y siguiendo con la corriente de pensamiento que rodea últimamente a la NBA, si Childress, Delfino, Garbajosa, Pargo, Nachbar, Krstic... se van a Europa, ¡tampoco se debe vivir tan mal allí!

¿Miedos? Pues el miedo lógico de pensar que esto puede durar hasta que se les pase la fiebre del baloncesto a los multimillonarios de rusos y griegos. ¿Y mientras tanto? Como decía aquel: "living la vida loca", que siempre nos quedará la NBA.