Por circunstancias personales, me mantendré desconectado del blog durante un tiempo. Espero volver lo antes posible.

Gracias por vuestra comprensión y un saludo a todos.
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miércoles, 3 de marzo de 2010

Hijo de Morrow, nieto de Nelson

Reggie Williams
Las continuas lesiones de media-larga duración han forzado a los Warriors a firmar a un nuevo jugador que excede de la lista de 15 miembros de plantilla, bajo la aprobación de la NBA. Reggie Williams, procedente de los Siouxs Falls Skyforce de la D-League, recibe pues una call-up del equipo de Nelson, posiblemente, la franquicia que más y mejor utiliza este tipo de recurso. Sus números en Sioux Falls eran hasta ahora de 26.4 puntos, 5.5 rebotes y 3.2 asistencias, aunque ya se sabe que estos guarismos hay que ponerlos en cuarentena. En principio serán sólo 10 días; sin embargo, si se gana la confianza del técnico...

En la actual plantilla de los Warriors hay muchos jugadores que han pasado por la liga de desarrollo, como Azubuike, Morrow, Hunter o Tolliver. Unos recién llegados, otros con cierta experiencia. Nelson es especialista en la captación de esos talentos y promocionarles hasta convertirles en jugadores aptos o incluso buenas piezas para la NBA. Así ocurrió con Buike, y sobre todo, así ocurrió con Morrow.

No he visto a Reggie Williams ni un solo minuto seguido (por ahora), únicamente sus highlights de D-League; pero con los buenos porcentajes que atesora, y con el ojo clínico del abuelo Don, no me extrañaría que en pocos encuentros ya se empiece a hablar como un nuevo descubrimiento, del enésimo tapado, del hijo de Morrow y del nieto de Nelson. Por lo pronto, Reggie apunta maneras: 10 puntos, 5 asistencias y 5 rebotes con buenos porcenjates, en 20 minutos de juego. Si consigue el contrato hasta final de campaña, ¿alguien duda que Reggie Williams conseguirá 30 puntos en algún partido hasta entonces?


lunes, 15 de febrero de 2010

De estar a prueba en LEB Oro a MVP del All Star D-League

Briant Butch
Foto NBA.com/dleague

Ése es el mejor resumen para Brian Butch, un pívot que acapara loas en la "segunda división" americana, y que durante su fugaz periplo en España no causó esa impresión definitiva que le permitiera hacerse un hueco en el Villa de Los Barrios de la LEB Oro. Sí, es cierto que el Villa ha desaparecido, que la economía no les permitía grandes dispendios, y por eso probablemente no le firmaron el verano pasado (cosa que sí hicieron con el pívot Marcus Campbell, por ejemplo, y eso que venía con mayor caché), así que da rabia que no se pudiera disfrutar en Los Barrios, en LEB Oro y en España de un pívot que a lo mejor se habría convertido en referencia en la categoría.

Ahora me acuerdo de otros casos de americanos que se forjaron un nombre en LEB Oro, como Josh Asselin o Brian Cusworth, y que demostraron tener un hueco en categorías superiores.

Os dejo el vídeo resumen del All Star de la D-League:


viernes, 17 de julio de 2009

Cuando la solución pasa por Europa


Han pasado ya muchos años desde aquel tiempo en el que cualquier americano que aterrizaba en la liga española venía a establecer la piedra angular de un proyecto deportivo, generalmente como máximo artillero del equipo de destino. En este impasse, la evolución física y técnica del jugador europeo sumado a la más que probable atenuación de cualidades técnicas de los americanos, ha dado paso un nuevo "mapa de distribución de talento" en el mundo. Fernando Martín enseñó el camino y Pau Gasol abrió las puertas de la NBA a los españoles. Otros europeos habían esbozado el trayecto y asfaltado la autopista de doble sentido que ahora figura como máxima preocupación en la escala de quebraderos de cabeza de los directivos americanos, la fuga de talentos americana de la que ya hablé hace un tiempo (I) y (II).

Lo cierto es que hemos llegado a ese punto en el que diferenciar el nivel de talento baloncestístico entre los dos lados del océano depende casi exclusivamente de la balanza atlética. Es decir, a poco que las capacidades atléticas y físicas se igualen algo más, prácticamente no existirán diferencias de nivel de juego entre Europa y EEUU. Con la excepción del talento colectivo, que ese no se enseña ya en los playgrounds del Rucker Park y sí en los equipos de cadetes, juniors y demás categorías, con más fuerza si cabe en Europa.

Para hilar esta introducción con el tema esencial del artículo, cabe destacar el reciente fichaje de David Andersen, ex-pívot del Regal Barcelona, por los Rockets de Houston. En principio, el traspaso de derechos desde Atlanta a Houston responde a las claras intenciones de los tejanos de hacerse para este año con el internacional australiano, aunque todavía no se haya firmado el contrato. La reciente lesión - posiblemente duradera - del chino Yao Ming, y la retirada del veteranísimo Dikembe Mutombo han acelerado la tramitación de papeles, porque a estas alturas los Rockets no cuentan con ningún pívot de garantías para el comienzo de la temporada. El año pasado utilizaban diversas soluciones alternativas para paliar esa carencia, pero la planificación de una temporada todavía más exigente que las anteriores sugiere soluciones ipso facto.

La búsqueda de talento pues no se restringe al mercado americano, y parece que los directivos de la NBA se van dando cuenta que las soluciones a las carencias de producción NCAA se encuentran, poco a poco y de manera más nítida, en el zoco europeo. David Andersen es un magnífico jugador, completo, talentoso y gran competidor. Posiblemente no tenga las aptitudes físicas del abanico de jóvenes atletas que pululan en los fondos de banquillo de la mayoría de las franquicias, pero sabe jugar escandalosamente bien y desarrollar por completo sus virtudes. Detalles al respecto pueden dar los aficionados de Barça, CSKA, Siena, Bolonia...


Cuesta trabajo creer que los directivos de los Hawks no hayan apreciado el talento que tenía en forma de derecho sobre el australiano, y que tenga que ser Houston la que llame a las puertas de Andersen para formar parte de un proyecto con aspiraciones de playoffs. Imagino que, durante todos estos años - fue drafteado en el 2002 - Atlanta habrá preguntado en varias ocasiones sobre su disponibilidad para recalar en la NBA, pero tampoco lo tengo tan claro. Lo cierto es que no parece que hayan sido muchos los cantos de sirena desde Atlanta, por lo que todavía me sorprende menos esta transacción de última hora. Además, Andersen sabe que en Houston, y debido a sobrepoblación de la enfermería, va a jugar bastante. Visto lo visto, y si no hay más movimientos que afecten a esa posición en los Rockets, le veo de pívot titular y jugando muchos minutos.

Al igual que Scola se plantó con paso firme en la NBA y se consagró allí como lo que ya era en el resto de mundo FIBA, Andersen va camino de desempeñar una carrera muy interesante como profesional del imperio de la hamburguesa.

Otro asunto que llama la atención a este respecto es la apuesta por talento demasiado joven salido desde Europa hacia América. En este abanico podemos encontrar jugadores de todo tipo: el famoso alapívot Nikoloz Tskitishvili - ex-Cajasol y Fuenlabrada entre otros -, que aterrizó como número 5 del draft y que pagó el pato de la existencia de sus predecesores en su puesto como Dirk Nowitzki o Pau Gasol; Zaza Pachulia, otro georgiano que era un completo desconocido en Europa y que se ha ido forjando como un pívot reserva más que decente; Andris Biedrins, pívot letón verdadero líder ya de su selección nacional... ¿Jóvenes? Sí. ¿Con potencial? También. Pero no todos han desarrollado el potencial que se les presuponía. San Antonio es un amo es eso. El nuevo director deportivo del Real Madrid Antonio Maceiras puede dar fe de ello - tuvo un puesto de relevancia en la directiva de los Spurs en su relación con el mundo FIBA. Allí es frecuente la utilización de picks de segunda ronda - o incluso primera - para elegir a jugadores extranjeros y procurarles un buen club de destino donde seguir su desarrollo. Este año tienen a Nando de Colo, reciente fichaje de Valencia Basket, por ejemplo.

Por tanto, comenzamos un período en el cual el trasvase de jugadores desde y hacia los dos lados del Atlántico será cada vez más frecuente, y en el que no debe extrañar que las necesidades de un equipo NBA sean cubiertas por jugadores drateados o no de Europa. Así se fueron Calderón u Oberto. No encuentro lo que quiero aquí, pues lo pesco en otro lado. Claro que, el hecho de que una franquicia no encuentre lo que busca en un mercado tan grande, tan profesional y tan dinámico como el que rodea a la NBA les debe preocupar. Tienen a la D-League de criadero de talentos, en la cual pueden encontrarse jugadores con un nivel técnico y físico increible, pero les falta un detalle: no tiene de quien aprender. Sus referentes no juegan su misma liga y sus aspiraciones de mejora sólo depende de los famosos Call-Ups, o llamada a filas desde sus respectivos clubes nodrizas.

No seré yo quien diseñe un plan estratégico para elevar el nivel de la NBA, pero seguro que es tan viable como que existe ya la autopista de la que hablaba al principio. Si no quieren darse cuenta, ellos se lo pierden.

miércoles, 21 de enero de 2009

De traca lo de la D-League


Atención, pregunta: ¿cómo tiene que estar la liga de desarrollo americana como para que consiga el galardón de Jugador de la Semana el ex-estudiantil Walker Russell Jr.? Hay cosas que no comprendo. Para la respuesta a la pregunta inicial, barajo varias opciones:


  • O Walker Russell cuando pasó por España no enseñó nada absolutamente de lo que podía ofrecer en beneficio del equipo - ni siquiera de sí mismo.

  • O el juego más orientados a los 1 contra 1 de los campeonatos americanos le venían mucho mejor al nivel de Russell, al igual que a la mayoría de los bases americanos que llegan a Europa (no nos engañemos).

  • O la más probable, la liga de desarrollo es una castaña infumable, en la que el verdadero nivel táctico y técnico de los equipos dista años luz de la nodriza NBA. ¿Capacidad atlética? Toda la que quieras, pero consistencia del juego... ya es otra historia.


Es por eso por lo que me planteo la idoneidad del mercado D-League como suministrador de jugadores para Europa. Casos como los de Pops Mensah Bonsu, Andre Barrett, Nik Caner Medley o el comentado antes Walker Russell Jr. reflejan la actualidad de esa liga en menor o mayor grado. Caner-Medley es un jugador interesante, pero ni mucho menos el típico extracomunitario resolutivo al que otrora se le daba el balón en los momentos donde se decidía el pastel, y Russell... lo aficionados estudiantiles lo padecieron hace poco tiempo, así que ellos podrían opinar sobre el asunto.

Por otro lado, como el bagaje atlético de muchos de estos jugadores todavía supera con creces a la media del producto nacional, el desequilibrio que producen gracias a tal circusntancia es suficiente para marcar diferencias respecto del baloncesto europeo. Casos como los de Pops Mensah Bonsu - que pasó por el DKV Joventut) o Rawle Marshall (en la Cibona Zagreb, aunque famoso por el puñetazo a otro jugador) son esclarecedores de ese escalón deficitario en Europa en el tema físico. Intuyo que a medida que este escalón vaya disminuyendo, el flujo continuado de los Pops y Rawles de turno también bajará. O eso espero.

jueves, 22 de noviembre de 2007

Buscando algún tesoro en la D-League

Después de varias semanas desde el comienzo de la NBA, la D-League abre el telón con numerosas novedades. A la inclusión de nuevas franquicias subsidiarias de la NBA, también se une la mayor propaganda mercantilista sobre la liga, en aras de convertirla en una liga atractiva por sí misma, y dejar de tener la poca relevancia en medios de comunicación que ha tenido en temporadas anteriores.

Las franquicias D-League dependen funcionalmente de varias franquicias NBA, de forma que sólo tales franquicias sean capaces de captar jugadores pertenecientes a su plantilla, y sólo puedan ser asignados jugadores NBA a las franquicias D-League de la cual dependan. Algunos casos, como Los Angeles Lakers, tienen su propia franquicia exclusiva en la D-League (Los Angeles D-Fenders), pero no es lo común.

El gran problema de la D-League (antigua NBDL) es la poca identificación de los jugadores con el club. Si bien un año pueden estar jugando para un equipo, el año siguiente pueden estar en otro, o estar en otra liga, o simplemente desaparecer del mundillo. En ese aspecto es similar a la NBA, porque la cantidad traspasos que ocurren durante la post y pretemporada en la mejor liga del mundo no permite involucrar a todos los jugadores en un mismo concepto de franquicia. De todas formas, la existencia de "jugadores franquicia", que se ven asociados directamente con unos colores y una ciudad, lograr aplacar esta tendencia. Y sobre todo, la gran cobertura de medios que tiene la NBA es infinitamente mayor a la de la D-League, con lo que la información llega mucho más, la afición está mucho más arraigada, y la infraestructura de la franquicia NBA mucho más estable que la de la D-League.

Al continuar siendo una liga subordinada a la NBA, la D-League permite incluir en sus equipos a jugadores que las franquicias NBA quieren darle los minutos de juego de los que carecen en la liga madre. La condición que imponen las franquicias de la D-League es que sean jugadores que tengan como máximo 2 años de experiencia en la NBA. Esto permite un seguimiento de la evolución de determinados jugadores que, en ausencia de estos minutos, se verían relegados a calentar el banquillo de los compañeros, con una carencia total de progresión en su juego.

Como la liga NBA se reserva el derecho a repescar a sus jugadores, y de llamar a otros jugadores de sus franquicias subordinadas, las plantillas D-League no están cerradas a lo largo de toda la temporada. De hecho, es muy frecuente la asignación de un jugador un día concreto, y su repesca a los pocos días, con el consiguiente embrollo que supone al jugador. Obviamente, este tipo de comportamiento no beneficia a la mejora del desarrollo del jugador.

Algunos casos destacables de repesca de jugadores son Rafer Alston (base titular de Houston Rockets, que participó con los Mobile Revelers en la 2002-03), Chris Andersen (pivot de raza blanca que se hizo famoso por su horrible participación en el concurso de mates de la NBA de la temporada 2003-04), Ime Udoka (que deambuló por ligas menores hasta que fue repescado por Portland el año pasado, convirtiéndose en titular indiscutible), Kelenna Azubuike (escolta de los Warriors que destaca por su fortaleza física), Mikki Moore (veterano trotamundos que ha logrado afianzarse con un puesto en la rotación de los Kings) y Smush Parker (base que ha vestido varias camisetas NBA, pero fue en Los Angeles Lakers el año pasado cuando logró disfrutar de minutos).

Actualmente, 44 jugadores de la NBA han participado en la D-League (incluyendo cuando se denominaba NBDL - National Basketball Development League):


La lista completa de jugadores que han sido repescado alguna vez por alguna franquicia NBA es:


En la presente temporada, Eddie Gill ha sido llamado por los New Jersey Nets, y se especula con que no tardará en producirse la siguiente repesca. En la página oficial de la D-League aparecen algunos nombres interesantes. Las apuestas están abiertas...