Por circunstancias personales, me mantendré desconectado del blog durante un tiempo. Espero volver lo antes posible.

Gracias por vuestra comprensión y un saludo a todos.
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lunes, 28 de diciembre de 2009

30 años del primer duelo NBA que cambió el baloncesto

A este ritmo creo que voy a tener que crear un blog aparte para recordar los momentos más destacados de la historia del baloncesto. La página oficial de la NBA obsequia regularmente imágenes Gran Reserva con denominación de origen de Aquellos Maravillosos Años. ¿Mérito? Relativo, ellos tienen las imágenes, y ellos pueden ofrecerlas cuando les dé la gana. Este documento, sin ser un resumen del partido, recoge momentos y declaraciones de los protagonistas del primer duelo NBA que cambió el rumbo de este deporte a partir de la década prodigiosa de los 80. 30 años se cumplen hoy de tan señalada fecha.

Espero que lo disfrutéis (y que NBA.com nos siga dando vídeos a cuentagotas):


Eso sí, seguimos sin tener boxscores de partidos previos al 86. Si alguien ha descubierto algún link, que lo diga a la voz de... ¡YA! Esto es lo único que puedo ofreceros.

viernes, 18 de diciembre de 2009

"El robo", explicado por Fratello

Como últimamente el blog huele a retro más que unas hombreras y un pelo cardado, cuelgo el vídeo de NBA.com en el que Mike Fratello explica "el robo" de Larry Legend a los Pistons en las Finales de Conferencia del 87.

106-107 para Pistons. Últimos segundos del partido. Balón para Bird. Silencio, habla Mike:


La máxima: Nunca des la espalda al que te pueda soplar el cogote (versión traducida)

miércoles, 25 de noviembre de 2009

El geriátrico de Boston quiere ampliar el número de plazas


Perdón por el tono de sorna del título, pero me ha resultado hasta gracioso destacar la noticia de la posible contratación de Allen Iverson por parte de Boston Celtics. A decir verdad, era lo más lógico, dado el ritmo de contrataciones del equipo de la capital de Massachussets. Y por otro lado, ignoro las razones por las que Danny Ainge se podría empeñar en seguir gerontocratizando - bonita palabra, si es que existe - la plantilla.

Me explico. Hace pocas fechas Kevin Garnett afirmaba en unas declaraciones tras el partido contra los Bulls que la plantilla tiene que dosificar esfuerzos, que es complicado que un jugador de 30 y muchos años tenga el ritmo y la velocidad de uno de 20 y tantos, y que el equipo de los Bulls, entre otros, basa su reconstrucción en un grupo de jóvenes de un perfil muy atlético. No ha descubierto la pólvora el alapívot de los Celtics, pero es curioso que dé por sentado algo que su propio General Manager parece no ver. ¿Razón? Vamos a calcular la media de edad del quinteto inicial de los Celtics y de los jugadores de rotación más usados: 30'1 años. Y eso que ahí están Rondo y Perkins, de 23 y 25 respectivamente.

Fichar a Iverson sería el colmo para una política de fichajes a cortísimo plazo, una vez comprobado que el efecto Big Three sólo les duró el año de su formación, y que una plantilla más joven como los Magic de Orlando puede barrerles de la pista en playoffs. A los hechos me remito. Además, el nivel exhibido por Iverson en su corto período en Memphis se parece como un huevo a una castaña al de su etapa en los Sixers. ¿Quieren correr el riesgo? Allá ellos.

En nuestro corrillo bloguero hay célticos de postín que tendrán su opinión al respecto. Si por mí fuera, Iverson iba a ver los partidos del TD Banknorth en la tele.

viernes, 4 de septiembre de 2009

Bruce Bowen decide colgar las botas


Esa es una gran noticia, pensareis algunos, muchos. Bowen ha sido durante estos últimos años el enemigo público número 1, el antihéroe, la gran pesadilla de las estrellas rivales en sus enfrentamientos contra los Spurs, y todavía debe haber más de uno con contusiones debidas a la defensa del alero. Me abstengo de enunciar la ristra de "altercados" provocados por semejante individuo, porque son de sobra conocidos, pero por otra parte me quito el sombrero por los méritos alcanzados colectivamente.

He de confesar que Bowen me produce sentimientos encontrados. Acabada ya su carrera deportiva, y observando su evolución como jugador de equipo, me satisface ver que un individuo cuya producción estadística dista mucho de la del resto de compañeros de vestuario, obtiene un reconocimiento casi unánime desde los medios americanos. A muchos les repateará esta conclusión, pero subrayo casi como loable el hecho de que haya especialistas en este deporte cuya máxima obsesión sea el despliegue físico en beneficio del equipo y nunca en beneficio personal. De hecho, en sus 12 años como profesional en la NBA, destaca como enorme defensor sin ser un experto robador de balones o un consumado reboteador. Algo tendrá el agua cuando la bendicen. Te pones a analizar los números, e intuyes cierta intrascendencia en su larga carrera. Por enésima vez, las estadísticas ocultan la verdad del juego, y si no, que le pregunten a Popovich... ¿Os acordáis de la teoría de los jugadores pegamento?

Pero por otra parte, detesto profundamente la utilización de esas malas artes cuando buscan hacer daño o incluso lesionar al rival. Sobre este tema, Bowen también sabe latín. "Chico, no todo vale en este deporte", frase que habrá escuchado miles de veces el recién retirado.

En definitiva, un obstáculo menos para sostener la teoría egocéntrica de los LeBron, Kobe y demás componentes de esa cuadrilla.

Suerte en su nueva etapa como comentarista, y que procure no lesionar a nadie...

miércoles, 22 de abril de 2009

One step ahead, Big Baby


Panorama negro para los Celtics. La lesión de Leon Powe se suma a la de Kevin Garnett y el juego interior de Boston merma en unidades. Sin embargo, el paso hacia adelante de un revitalizado Glen "Big Baby" Davis es una gota de aliento para mantener el optimismo en la capital de Massachussetts - ¡qué difícil es pronunciar esa palabra, por favor! - y afortunadamente para los célticos, se está transformando cada día más en el buen jugador que deslumbró en su etapa universitaria con los Tigers de Louisiana State.

En esta serie, Davis está promediando 22 puntos y 6 rebotes, pero tales estadísticas pueden mejorar ante la baja de Powe. Seguro que, por su tamaño, Big Baby es un jugador difícil de defender, pero también es cierto que, ante los hombres de Del Negro más rápidos y ágiles, está teniendo problemas. Creo que Doc Rivers va a tener que resolver el puzzle antes que sea demasiado tarde para ellos: ¿Moore jugando de 4? En Sacramento le darían referencias, y no muy positivas.

Y otra cuestión. Puestos a darle a Glen Davis tal cantidad de minutos (no habría otra opción), ¿podría aguantar su condición física unas series con 40 minutos cada partido? Creo que, ahora más que nunca, están pensando en forzar la recuperación de Garnett sea como sea. Si no quieren despedirse de la temporada, claro.



viernes, 17 de abril de 2009

Recupérate, Ainge


El GM de Boston Celtics Danny Ainge ha sufrido este pasado jueves un ataque al corazón de baja intensidad, pero que le tiene hospitalizado en el Massachussetts General Hospital. Ainge, de 50 años, se recupera satisfactoriamente de este percance según el último parte médico.

Desde aquí le deseamos una pronta recuperación y la mejor salud para afrontar tanto las competiciones deportivas como su nueva situación vital.

lunes, 9 de marzo de 2009

Marbury vs Rondo


Tenía cosas que demostrar. Vivir tan apartado de la primera línea de los medios y del parquet dejaban dudas acerca de la adaptación de Stephon Marbury a su nueva situación. Además de no comprender la patética posición tanto de directiva como de jugador en el Marbury-Gate, tengo la impresión de que ni siquiera veían con buenos ojos un divorcio a la ligera. El victimismo de unos contra la incompresión de otros. Como agua pasada no mueve molino, y las cosas han vuelto a su cauce normal - Marbury estará pellizcándose porque no se lo cree - mejor hablar de la incorporación a Boston.

Me incluyo entre los que pensaba que Steph no tardaría en hacer sonar la campana de la insatisfacción por su condición de agitatoallas perpetuo, y no creo haberme equivocado mucho. El transcurrir de los acontecimientos le ha dado la primera oportunidad de la temporada al base para saltar al encerado y demostrar que tenía los deberes hechos. Nunca antes Marbury se había alegrado tanto de la lesión de un colega de vestuario - alegría virtual, imagino - porque Rajon Rondo estaba realizando una temporada sensacional, y mostrándose como una pieza clave en el funcionamiento colectivo de los Celtics. Marbury era un acoplado, un intruso, que llegaba a robarle la parcela que tanto tiempo y sacrificio le había costado.

Doc Rivers podrá tener todos los defectos del mundo, pero no es tan tonto como para desaprovechar la oportunidad de beneficiarse de un Rondo en estado de gracia, a ambos lados de la pista. Que esta noche haya jugado Marbury en lugar de Rondo no se corresponde a otro motivo que no sea meramente médico. Sprained right ankle reza en el parte sobre el estado físico de Rondo. Y habrá que creerlo - yes, I do.

Eso sí, mientras Marbury no coja ritmo de competición, tenemos Rondo para rato. Y banquillo para Marbury. Más de uno y más de dos se alegrarán de ello.

lunes, 12 de enero de 2009

Boston se reconcilia con la victoria


Hace unos días Cleveland dejaba entreabierta la herida sangrante de unos desconocidos Boston Celtics, en plena crisis de juego y de resultados. Si bien el inicio de campaña estaba siendo espectacular, batiendo marcas positivas de victorias en toda la historia de la liga, un balance de 7 derrotas en los últimos 10 partidos disputados les colocaba en uns situación algo preocupante. Pasaron a ser terceros de la Conferencia Este, por detrás de los imparables Cleveland Cavaliers y de los regulares Orlando Magic.

La victoria de los Celtics la pasada noche frente a los Raptors de Calderón supone la reconciliación con la victoria, un pildorazo de confianza y una vuelta a la normalidad. Porque es normal que los Celtics derroten a los Raptors - que también estaba en horas bajas - y porque el hábito del buen juego no puede desaparecer así como así.

El resultado (94-88) puede ser engañoso. Los tres primeros cuartos dominados por los Celtics en el marcador y en el juego, con un Ray Allen espectacular - 36 puntos con 8/10 en triples al final del partido - y con el base Rajon Rondo encontrando el camino para asistir fácilmente tanto a Allen como al resto del equipo. La victoria momentánea de los Celtics espoleó a los Raptors, y Chris Bosh quiso dar la réplica en varias acciones, que terminaron por encararle con el alapívot céltico Brian Scalabrine.

El último cuarto fue para Toronto, que veían como se acercaban más a los verdes en el marcador con el acierto de Andrea Bargnani y el propio Bosh. Pero los cuartos sólo duran 12 minutos y el punto se fue hacia Boston. Calderón reapareció para jugar 21 minutos, aportar 6 puntos y 3 asistencias, y para mantener inmaculada la estadísticas de tiros libres (4 de 4), por lo que continua su idilio con la historia. Su record asciende ya hasta los 79 de 79, cada vez más cerca de los 97 consecutivos de Micheal Williams.



viernes, 26 de diciembre de 2008

Los Lakers frenan a los Celtics en su racha histórica


19 triunfos seguidos llevaban los Celtics sin rival que les tosiera, balance de 27 victorias por sólo 2 derrotas, y han tenido que llegar sus rivales per secula seculorum para fastidiarles el pastel. No era fácil, el equipo de Kobe y los suyos tuvo que sudar sangre para vencer en su cancha a los verdes, pero un último cuarto inspirado de Gasol y una estimulación propiciada por la sed de venganza desde la derrota en las últimas finales decidió la balanza.

Conclusiones:

  • Los Lakers esta vez sí contaban con ese plus de confianza que les daba tener en sus filas una rotación más densa que en las pasadas finales (a pesar de la baja de Farmar). Ariza y Bynum han sumado en favor de la marcha del equipo lo que no podían (o no sabían) Turiaf y Mbenga.

  • Rondo es un versión moderna del Dennis Johnson los 80. Un tío que cumple, pero al que no le puedes exigir labores de superestrella, porque no lo es.

  • Radmanovic cuenta cada día menos para Phil Jackson. Hoy sólo 41 segundos. A poco que se le hayan pegado las malas pulgas de su compatriota Milicic, las madres, hijas y demás parientes de Phil Jackson harían bien en no salir de casa (en sentido metafórico, claro).

  • A Pau se le nota cansado. Garnett acampó a sus anchas por la zona durante la primera parte del partido, mostrándose mucho más entonado que el español.

  • Es sólo un partido de liga regular. El bacalao se parte a partir de abril.




martes, 21 de octubre de 2008

Los Blazers respiran aliviados


Esta noche se ha disputado un partido de pretemporada entre Portland Trail Blazers y Sacramento Kings - con buena actuación española, por cierto - pero el verdadero partido de Portland en la noche de ayer se jugaba en los despachos. La franquicia de Oregon estaba pendiente de la posible incorporación de Darius Miles al roster final de los Boston Celtics.

Como quiera que Miles fue cortado el año pasado por los Blazers, una posible firma del alero por alguna otra franquicia para este año - en el que habría seguido teniendo contracto en vigor con los Blazers - implicaría un recorte sustancial del margen de maniobra salarial del equipo de McMillan para los próximos años en pro de contratar agentes libres o renovar expirings. Más concretamente, la disputa de al menos 10 partidos de liga regular - de los que no habría que contar los 10 partidos de suspensión que Miles tenía acumulados por consumo de sustancias prohibidas - supondría la carga de los 13 kilos que Darius tenía firmados en el salary cap. Más o menos, una putada indirecta.

A estas alturas no se sabe si habrá pesado más la poca predisposición de Boston a finalizar la contratación por necesidades deportivas o también salariales - recordemos que los Celtics superan con creces los límites establecidos por la NBA y tienen que pagar impuestos por el exceso - pero lo cierto es que la apuesta por una renovación de la plantilla forma parte del comienzo del cambio generacional de los vigentes campeones.

Esta renovación pasa por las manos de gente como Leon Powe, Patrick O'Bryant, Bill Walker y Gabe Pruitt. Powe ya demostró el año pasado en las Finales de la NBA que puede ser una piedra en el camino de cualquier rival. Jugador rocoso, luchador incansable, consciente de sus limitaciones pero también de sus virtudes. Para lo que podía ofrecer un mermado Darius Miles, Powe puede sobrarse.

Otro de los miembros de la retaguardia céltica es Bill Walker. Díscolo y sospechoso habitual. Este antiguo compañero de instituto de OJ Mayo, que en principio contaba con pocas esperanzas de hacerse con un hueco en el roster final, se está ganando con buen rendimiento la confianza de Doc Rivers. Jugaría pocos minutos, pero con entrega al equipo y no buscando sus propios intereses.

Patrick O'Bryant lleva ya algunos años en liga, concretamente en los Warriors, pero no ha justificado en absoluto el puesto de draft en el que fue elegido. La segunda oportunidad le llega en los Celtics, un equipo que aspira a todo, pero que por consiguiente tampoco le garantizará minutos de sobra para demostrar su potencial. Eso sí, la retirada de PJ Brown le abre las puertas de un puñado más de minutos en pista. Plan renove.

Y si Sam Cassell ocupará el puesto prometido en la organización de los Celtics, Gabe Pruitt se postula como el sucesor de Cassellmanía. No tiene - ni se espera que tenga - el potencial y la relevancia de los demás casos, pero como dijo alguien una vez "lo único que no se puede aprender en el baloncesto es la altura", y Pruitt tiene una planta tremenda para jugar de base. Paciencia, que la madre de la ciencia.

miércoles, 18 de junio de 2008

El 6º partido

Más rapido que nunca, ya tenemos unos resúmenes en www.youtube.com de las Finales NBA 2008 entre Boston Celtics y Los Angeles Lakers:

Primera parte:



Segunda parte:



Celebración del título:



El final de un sueño


No pudo ser. Los seguidores de Los Angeles Lakers en España no han podido participar del sueño que les involucraba en la historia mágica de la franquicia más glamurosa de la NBA y se han quedado con las ganas de ver a Pau Gasol alzándose con el anillo de campeón. Puede ser una decepción a medias, porque hasta hace pocos meses, la legión de seguidores que ha seguido la trayectoria del de Sant Boi hasta nuestros días, no podía ni mucho menos pensar que a día de hoy, Pau estaría destrozado por perder la final de la NBA. El 90 y muchos por ciento apostaba por, una vez más, vacaciones anticipadas, y algunos pases promocionales de las marcas de relojes, coches,... que patrocinan al pívot de los Lakers.

El partido que echó el telón a la temporada 2007-08 no tuvo mucha historia. Un primer comienzo dubitativo pero anotador de ambos equipos, para decantarse la balanza ya a mediados del segundo cuarto a favor de Boston Celtics. Los de verde han llegado más frescos al final de los playoffs, con las ideas más claras, y con mejor acierto en todas las posiciones. Si bien el post de hace unos días vislumbraba un estado de forma malo de Ray Allen, en esta eliminatoria Allen ha sido uno de los brazos ejecutores de las esperanzas angelinas en reeditar los tiempos gloriosos de Magic y los suyos. Me equivoqué, Ray Allen vuelve a ser un Big Three.

La defensa de los Celtics siempre fue un muro insalvable para los angelinos. Además, la precipitación motivada por la necesidad de remontar no sólo este marcador, sino también la eliminatoria, hacía estragos en la coordinación como equipos a ambos lados de la pista. Una imprecisión insólita en estos playoffs, un aplatanamiento defensivo que hacía perder balones absurdos al iniciar contraataques o al recuperar rebotes. Y sobre todo, una sensación de que cada uno quería hacer la guerra por su cuenta, reclamando el papel de héroe en cada jugada, y con una nula sincronización. Cuando los planetas se alinean con Murphy...


El premio al MVP de las Finales se lo ha llevado Paul Pierce, que ha realizado un final de campeonato sencillamente extraordinario. Quizá no era el jugador que a priori estaba llamado a ser la referencia en estos Celtics, porque el fichaje de Garnett a comienzos de temporada ensombrecía todo lo demás. Como futuro Hall of Fame, y con los años perdidos en una franquicia a la deriva, el traspaso más sonado del verano pasado estaba llamado a acometer el giro de 180º que necesitaba Boston para retomar las riendas de una liga que había perdido hace muchos años. Lo cierto es que Garnett ha estado en sus números, ha respondido a las expectativas, y sobre todo, ha contado con la inestimable aportación de un Paul Pierce en estado de gracia, decisivo en los primeros partidos de la final. Justo premio para un jugador que ha "padecido" los interminables años de penitencia en unos Boston Celtics cuya travesía en el infierno no se parecía en absoluto al grandioso palmarés de la franquicia de Massachussetts.

Es de rigor reconocer los méritos de todos los miembros de la plantilla de los Celtics, porque durante la temporada, y sobre todo en los playoffs, se han agolpado los obstáculos en el camino que no siempre han sido resueltos por el Big Three.

Rajon Rondo ha mostrado que puede ser un base de garantías, con un futuro prometedor, pero con un presente ya muy consolidado. Lejos quedan las comparaciones y las críticas recibidas tras su elección antes del español Sergio Rodríguez en el draft de hace 2 años. Kendrick Perkins ha sido otro baluarte en el poste bajo verde. Es cierto que no es un portento de facultades técnicas, pero sus valor radica en su difícil labor oscura de desgaste y de intensidad defensiva. Además de ellos, James Posey ha sido la rotación perfecta para Paul Pierce, y Leon Powe se ha consolidado como uno de los jugadores interiores más intensos y activos de toda la liga, pese a que tampoco sea un primor de virtudes técnicas. Las llegadas de PJ Brown y Sam Cassell han supuesto también el plus de experiencia que necesitaba este equipo. En fin, que cada uno ha aportado su granito de arena para la consecución de este título.

Enhorabuena para los Boston Celtics, y esperemos que el año que viene estemos celebrando un título con algún español en sus filas.

domingo, 25 de mayo de 2008

Ray Allen no es un Big Three


Los Boston Celtics hicieron una apuesta importante a comienzo de temporada en favor de la veteranía y solvencia de unos jugadores cuyo último tren para ganar un anillo pasaba frente a sus caras. Las incorporaciones de Ray Allen y, sobre todo, de Kevin Garnett, a la que se sumaba la presencia de Paul Pierce, otorga a la franquicia de Massachusetts un status muy superior al del años anteriores. No cabe duda que la implicación, la compenetración y el buen ambiente de este núcleo de jugadores podía provocar situaciones contradictorias en el seno de una plantilla carente de un espíritu competitivo, motivado por las desastrosas campañas de épocas pasadas.

El primer paso estaba dado, y las primeras rachas de victorias en temporada regular auguraban un esplendoroso futuro inmediato, que podía, sin caer en la utopía, concluir en la victoria final. De todas las incorporaciones realizadas hasta la fecha, la que supuso el mayor salto de calidad era indudablemente la del futuro Hall of Fame Kevin Garnett. A estas alturas resulta incluso atrevido decir que la apuesta por Garnett fue arriesgada: un tío que ha demostrado tanto durante tanto tiempo, con una regularidad pasmosa, y con un grado de implicación sensacional, no puede ser nunca una apuesta arriesgada. Visto lo visto, el premio de Mejor Jugador Defensivo de la temporada puede ser algo exagerado, pero lo cierto es que Garnett aparecía en la mayoría de la quinielas de expertos NBA.

Otra cosa fue el traspaso por Ray Allen. Ni Delonte West, ni Wally Szczerbiak, ni tampoco el rookie Jeff Green parecían ser obstáculo para que Allen recalara en Boston. El hijo del mítico Walter ya venía de hacer sus mejores años en la liga, West no deja de ser un decente combo guard, correcto en muchas cosas, pero excelente en nada, y Green era aún muy joven para arriesgarse a perder una pieza tan codiciada del mercado como el ex-Huskie.

Si bien los primeros pasos de Allen en los Celtics rayaron a gran altura, estos playoffs están demostrando que no están al nivel competitivo de años anteriores, hasta el punto de ser un jugador casi a recuperar. La serie contra los Hawks no pasó de ser decente como mucho; contra los Cavs, una defensa no muy exigente de Delonte West fue suficiente para ahogarle y sus porcentajes de tiro y sus aportaciones en otras facetas del juego fueron paupérrimas. Puede que no se encuentre en su mejor estado físico, pero emocionalmente pocas veces va a encarar una situación como la que atraviesa actualmente. Allen estaba destinado a ser otro gran jugador NBA sin anillo, como tantos otros.

Lo cierto es que Ray Allen no está rindiendo como los otros dos miembros del denominado a comienzos de temporada Big Three. La gran amenaza que supone Garnett en el interior de la zona tendría que provocar enormes huecos en la defensa de perímetro de cualquier equipo rival, que tendrían que ser aprovechados por Ray para ametrallar el aro contrario, y no está siendo así. Un 17% en porcentajes de 3 puntos contra los Cavs, un 21% contra los Pistons... no parecen ser meritorios para el gran contrato del escolta en los Celtics, y ni mucho menos, son meritorios de ganarse el apelativo de tercer miembro del Big Three.

A sus 32 (para 33) años, las temporadas de más de 82 partidos no le son fructíferas. Pese a tener la condescendencia de casi todo el aparato mediático NBA, que le cataloga como chico bueno (en comparación con lo que pulula por allí, es una hermanita de la caridad), no es la superestrella de antaño, y no está al nivel que nos tenía acostumbrados. Como he sido un gran seguidor de Allen durante toda su carrera, espero que en la manera de lo posible, sepa y pueda cambiar su devenir en estos playoffs para alcanzar la gran final de la NBA. Si el enfrentamiento en la final es contra Los Angeles Lakers, si eso cambio de opinión...

lunes, 19 de mayo de 2008

Lebron James no fue suficiente


Los Boston Celtics han llegado a la Final de Conferencia Este tras imponerse a Cleveland Cavaliers en un partido apretado, pero que siempre estuvo bajo el dominio verde. El tanteo final fue de 97 a 92. Los hombres de Glen "Doc" Rivers supieron rehacerse al magnífico partido de Lebron James, la gran estrella rival, que anotó 45 puntos, y que hizo gala de un poderío físico y mental que ninguno de los hombres de Rivers pudo parar.

Por momentos, el encuentro se transformó en un 5 contra 1, donde James acaparaba toda la atención del ataque de los Cavs, y rara vez delegaba la iniciativa en sus compañeros. Sólo Delonte West estuvo a la altura, aportando 15 puntos que resultaron insuficientes para lograr la machada de vencer en el TD Banknorth Garden de Boston y llevarse la eliminatoria para Ohio. Desaparecidos Ilgauskas, Szczerbiak o Pavlovic, y completamente ignorado en ataque Wallace o Varejao, Lebron James necesitó ejercer de líder en todas las posiciones de la cancha para impedir que los Celtics se marcharan en el marcador. Hasta tal punto llegó esa suficiencia que los verdes sufrieron más de lo debido en el último cuarto para llevarse la victoria. Los Cavaliers llegaron a ponerse a 3 por debajo, pero varias acciones de mérito de Brown y Pierce solventaron la papeleta. Posteriormente, el escolta Eddie House aseguró la marcador con unos tiros libres que cerraban la última puerta del equipo de James a la gloria.

Si bien el sistema de juego de los Celtics está más compensado y no depende tanto de las individualidades, ayer destacó sobremanera la actuación de Paul Pierce, con 41 puntos y grandes porcentajes de tiro, y que permitió compensar el pésimo partido realizado por Ray Allen, desaparecido y desacertado durante los casi 30 minutos que estuvo en pista. Mención especial para PJ Brown, que a sus casi 40 años participó en casi todas las jugadas en las que se decidió el partido en los minutos finales, capturando algún rebote en ataque y anotando en situaciones poco frecuentes para él.

A partir de ahora esperan los Detroit Pistons, un rival que se me antoja mucho más duro que la franquicia de Ohio, por el elevado nivel mostrado frente a Orlando y por carecer de un jugador franquicia al que defender en los momentos claves. El estado de forma de Chauncey Billups tras su lesión en la pierna se me antoja decisivo para el devenir de la serie. También habrá que comprobar si el estado de gracia de Richard "Rip" Hamilton continúa en esta serie. Igualmente, Boston deberá recuperar moralmente a Ray Allen, que ha pasado de puntillas por la eliminatoria frente a Cleveland. El otrora genial escolta, miembro honorífico del Big Three de este año, tendrá que demostrar que goza de los galones suficientes como para recibir tal calificativo, y transformarse en el tirador letal que siempre ha sido.

Si las mejores expectativas mercantilistas del mundo NBA se cumplen, hoy en día es más que probable una final Celtics-Lakers. Tras demasiadas campañas alejados de los puestos punteros del baloncesto americano (sobre todo Boston), las dos franquicias más laureadas están a un paso de reeditar los duelos históricos de los años 80. Sin el glamour de aquellas finales, pero con un Pau Gasol integrado perfectamente en el esquema californiano, los españoles podemos empezar a pellizcarnos y empezar a sentir lo que cualquier aficionado de aquella época. Suerte, y que gane el mejor.

jueves, 8 de noviembre de 2007

Grandes esperanzas

Además de ser el título de una obra de Charles Dickens, grandes esperanzas son las que tienen depositados los seguidores de los Boston Celtics en la nueva plantilla confeccionada por Danny Ainge. Después de muchos años deambulando por la liga con más pena que gloria, una nueva etapa parece retomar la senda victoriosa de la franquicia más laureada de la NBA.


Para ello, ha sido fundamental la apuesta por jugadores consagrados en la liga, como son Kevin Garnett y Ray Allen. La apuesta por Kevin Garnett a simple vista es más que segura. Futuro Hall of Fame, siendo además uno de los jugadores más eficientes de la liga desde que llegó a ella en 1995 procedente de los High School. Teniendo en cuenta el desgaste físico y mental del bueno de Kevin Garnett durante sus años de profesional, la apuesta se hacía cada vez menos segura. A tener de los resultados, su estado de forma sigue siendo envidiable y se ha adaptado perfectamente al roll que Glenn Rivers quería que tuviese KG en la franquicia verde. Cabía pensar si era necesario desprenderse de tantos jugadores jóvenes y con tanto porvenir en la liga como Al Jefferson, Gerald Green, Ryan Gomes y Sebastian Telfair, pero por ahora no se les está echando de menos. Es más, la situación de Minnesota, el equipo al que fueron a parar, tampoco es para lanzar cohetes, con lo que era posible que si Boston hubiera conservado a estos jugadores, los resultados y el porvenir de la franquicia tampoco habrían sido tan entusiastas como los actuales.

Con la llegada de Ray Allen, un escolta consagrado en la NBA, Boston adquirió algo más que un tirador de élite: conformaba una tripleta ganadora formada por jugadores que nunca habían ganado nada.

De hecho, como las características del juego de cada uno son tan diferentes, y a la vez tan complementarias, empezaron a surgir las primeras avalanchas de merchandising que denominaban a esta tripleta como "The Big Three". No soy muy amante de los calificativos gratuitos, pero esta fórmula puede funcionar. De sobra es conocido el gran mercado que rodea a la ciudad de Boston, obviamente conseguido por una brillante trayectoria en la historia de la liga.

Puede que Boston con esta nueva etapa no alcance los logros que se les presuponen, pero las expectativas creadas por la configuración de la nueva plantilla deben traer una ilusión que no se tenía desde los tiempos de Bird, McHale, Parish y compañía. Con un comienzo prometedor de 3-0 en el balance de victorias-derrotas, lo más duro está por llegar. La conferencia Este se ha fortalecido por la llegada de muchos jugadores de categoría que pueden igualar el nivel con la del Oeste, pero aún esa distancia es palpable. A la espera de los primeros enfrentamientos de Boston Celtics con rivales de la otra conferencia, las sensaciones son buenas: el equipo gana, el público disfruta, los jugadores se divierten en la cancha, la química entre los tres egos principales del plantel es buena,... parece imposible comenzar mejor.

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