Así, en frío ya, desde la pequeña perspectiva que se puede tener transcurridos 3 escasos días, me hago las siguientes preguntas:
ACERCA DEL ENTRENADOR:
-¿Qué os parece que haya tenido que llegar un entrenador italiano para esta victoria? No es un crítica ni mucho menos a su condición de italiano, algo que aunque quisiera no podría modificar, sino una reflexión acerca de la supuesta "calidad" de nuestros propios entrenadores. ¿Simplemente se aprovechó de un momento efusivo de la selección para sacar partido a esa inercia positiva? ¿O creéis que reportó algún tipo de innovación técnico-táctica-psicológica en beneficio del grupo y del triunfo final?
-¿No pensáis que el Scariolo avasallador e impulsivo frente a los árbitros ha estado más comedido de lo normal en este campeonato, a pesar de los errores arbitrales (véase falta sobre Llull, por ejemplo)? ¿Ha seguido unas patrón de conducta impulsado desde la FEB?
-¿Llegará hasta Turquía 2010? ¿Y es bueno que siga? En caso contrario, ¿quién lo sustituye?
ACERCA DE LOS JUGADORES:
-¿Creéis que hay algún jugador que necesita un recambio de urgencia para nuevos compromisos?
-¿Creéis que las declaraciones de Marc fueron el detonante para dinamitar el aburguesamiento del grupo y provocar una mejora exponencial en la defensa y en la actitud global de los jugadores?
-¿Pensáis que gente como Sergio Rodríguez, Sergi Vidal, Fran Vázquez, Saúl Blanco o Guillem Rubio habrían tenido hueco en este grupo?
ACERCA DE LOS MEDIOS:
-¿Pensáis que prensa escrita, televisión y radio han dado cobertura suficiente acerca del Eurobasket? ¿Con buenos profesionales, aficionados o pintamonas?
-¿Hubo una campaña de desprestigio de esta selección desde algún medio?
Son muchas cuestiones, pero me gustaría conocer vuestro parecer al respecto. Responded a lo que queráis.
Supongo que a estas alturas ni siquiera es necesario redundar en la noticia del enorme partido realizado ayer por la selección española de baloncesto que le permitió llevarse con una solvencia inaudita la final del Eurobasket de Polonia. Todos lo sabéis ya, y no cuento nada nuevo. Además, incidir por enésima vez en la relevancia de esta generación extraordinaria de jugadores, y en la opulencia de títulos y medallas conseguidos por la misma, casi roza la vanidad patria.
Lo que sí es de rigor destacar es el enorme talante (con lo que me fastidia parafrasear a ZP) de todos y cada uno de los miembros de esta selección. Hablo de TODOS y CADA UNO de ellos. En las numerosas entrevistas que han realizado durante los días de ayer y de hoy, ninguno de ellos se ha dejado llevar por la ebriedad de la victoria para exaltar sus propios méritos, méritos que quedan supeditados al grupo, al equipo, a la amalgama de jugadores y hombres que conforman algo más que una selección. Soy de los que nunca que creyó lo de los malos rollos en el seno interno del grupo, pero sí participé de la idea de que el halago y las victorias fáciles ante rivales débiles les había debilitado en demasía. En otros tiempos, este debilitamiento habría supuesto un caos organizativo y una eliminación prematura del Europeo. Las consecuencias pues de un grupo cohesionado e íntegro, conocedor de sus virtudes y sus defectos, es tan evidentes que se muestran con los hechos.
Sin embargo, la sensación particular es que esta generación enorme de jugadores ha llegado a ese nivel de compromiso y reciprocidad que es prácticamente imposible descubrir sus vergüenzas. Sólo en el caso de que el nivel del grupo esté muy por debajo de las necesidades de la competición puede correr riesgo su victoria. De este modo, no hay manera más sana y natural de sentirse orgulloso de una selección que el saber que todos ellos se divierten, disfrutan realizando su trabajo, y colaboran todos a una para evitar errores.
Fuente Marca.com
Cuesta trabajo decirlo, para no caer en la pedantería deportiva, pero durante los últimos partidos de ayer España parecía no tener defectos, se habían convertido en una máquina perfecta de hacer baloncesto. Hasta tal punto llegaba el nivel de confianza de los aficionados en el grupo que, llegados a la mitad del partido, todos y cada uno de nosotros sabíamos con certeza pitagórica que era imposible la derrota de España. Hoy es el gran día. Una victoria con un recuerdo emocionado para los que antes quisieron pero no pudieron, especialmente a Antonio Díaz Miguel y Fernando Martín, aquellos que rompieron barreras que permitieron que el baloncesto nacional esté al nivel que está actualmente.
Hago mío también el pensamiento plasmado por nuestro compañero bloggero Costalgaralds que afirma que sólo dentro de unos años nos daremos cuenta de la verdadera proeza de una generación de oro. Una promoción que comenzó en Lisboa hace 10 años, que al amparo de Charlie Sainz de Aja demostró al mundo que los blancos también saben meterla, que creció y creció hasta hacerse más grande de lo que nunca lo fue cualquier otra selección nacional de baloncesto. De todos ellos, una figura tendrá un lugar destacado en el Olimpo de las leyendas de este deporte, y no sólo nacional. Pau es el emblema, el baloncesto español hecho hombre, el verdadero deportista dentro y fuera de la cancha, el modelo a imitar. Arvydas Sabonis, Toni Kukoc, Drazen Petrovic, Nikos Gallis, Oscar Schmidt Bezerra,... todos ellos le han hecho un hueco a Pau en el selecto grupo de jugadores legendarios del deporte de la canasta.
Quiero dedicar este artículo a Hugo, que vino a nacer justo el día después del triunfo de España. El chaval sabía que quería aparecer en el mundo en un país Campeón del Mundo y de Europa. ¡Bienvenido, Hugo!
Me recuerda a Saitama. Esta noche la selección española ha barrido de la cancha a la francesa por lo civil y lo criminal. En intensidad, en generosidad de esfuerzos, en acierto, en todas las facetas del juego. Ésta sí es la España que enamoró en campeonatos pasados, ésta sí es la España que atemoriza a TODAS las selecciones internacionales sin excepción. Me alegro de la victoria, pero más me alegro por la forma en que se ha conseguido.
Además de los esfuerzos en defensa, obviamente disparados por la mejoría física de los hombres clave, hay un factor que se comenta poco en los medios: el cambio fundamental de Scariolo en la política de rotaciones y de posiciones. Ya no hay experimentos. Navarro juega de lo que debe jugar, y defiende al que debe defender. Mumbrú ya cuenta como debería contar para el plantel que tenemos, y lo hace en la posición suya. Ya no se combinan dos bases en la cancha. Ya no se combinan los dos Gasol a la vez. Ya se da confianza a quien se tiene que dar confianza. Ya se juegan los minutos necesarios para entrar en el partido y Scariolo evita cambiar jugadores a la mínima. Visto y comprobado que rotar por rotar sólo perjudica a la moral del equipo en lugar de disminuir el cansancio. En eso sí has aprendido, Scariolo.
Mención aparte merece nuestro mejor hombre, Pau Gasol. No creo que vaya a descubrir nada nuevo, pero cada día me deja con la boca abierta. Cuando está a su mejor nivel, es simplemente imparable. Hoy ha dado un clinic de movimientos de pies, de resolución en posiciones bajo el aro, de defensa, de lectura y de intensidad. Por momentos he visto en Gasol al Olajuwon de sus mejores tiempos. Partido para grabar y poner a los chavales. No basta con ello; Pau es un genio fuera de la pista, y da lecciones de comportamiento y educación en cada declaración pública. Hoy subo un escalón más en mi admiración por la mayor leyenda viva del deporte nacional, si es que se puede.
En fin, el próximo rival saldrá del partido entre griegos y turcos, la sempiterna rivalidad regional. Cualquiera de los dos ha sufrido altibajos durante el Europeo, y también han disputado minutos de gran calidad. La experiencia de los griegos frente al arsenal de recursos de los otomanos. Mañana se verá.
El "chaval" lo hizo bien. Obedeciendo órdenes de Scariolo, encaró, penetró y fue objeto de falta. Sí, señores, FALTA. Si no se la pitan no es culpa de Llull. ¿Habríamos ganado el partido así? Puede ser. ¿Habría solucinado los problemas de creación, defensa y movimiento de balón del equipo nacional hasta la fecha? Ni de coña.
No sé si os habéis dado cuenta del siguiente dato. Somos el equipo que más veces pierde el balón de todo el campeonato (15.8 de media, en algo somos los mejores). Sí, de todos los equipos, por delante de teóricas peritas en dulce como Macedonia, Gran Bretaña o Bulgaria. ¿Qué fue de aquel conjunto hiperseguro que necesitaba un cataclismo universal para perder el balón? ¿Se sublimó con Calderón, Jiménez, Pepu, Aíto, o la suma de todos? ¿O acaso es el mismísimo Pepe Sáez el que sube la bola? No hay más ciego que el que no quiere ver.
La rajada de Marc no fue contra su compañero, y no entiendo las voces discrepantes al respecto. En caliente es más difícil controlarse, lo comprendo, pero a veces se dicen verdades como puños, y hay que leer entre líneas. MARC SABE QUE EL QUE LA ESTÁ PIFIANDO EN EL EUROPEO ES SCARIOLO. Ya sea por su configuración de plantilla como por su "innovación táctica" de la guerra de los bajitos. No es actitud, Sergio, es aptitud. No lo he calculado, pero tengo la sensación de que más de uno y más de dos jugadores de esta selección está haciendo valoración negativa en este campeonato. Sí, soy enemigo de los números, pero por lo menos QUE NO RESTEN.
Desde aquí apoyo a Sergio Llull en su modo de actuar en esa jugada, y en sucesivas si se llegan a plantear.
...Y que no nos tumba. Así por lo menos lo veo hasta ahora. A mí tampoco me está gustando lo que estamos viendo de la selección nacional hasta el momento. La derrota frente a Serbia y las agónicas victorias frente a Gran Bretaña y Eslovenia evidencian una regresión en el juego de España, incapaz de mantener el nivel defensivo durante los 40 minutos de los partidos, y demostrando una ceguera ofensiva sin paragón.
Desde mi punto de vista, hay un error de concepto en la formación de la plantilla. Si después de 30 días de entrenamientos continuados con el grupo, lesiones aparte, los automatismos necesarios para rodar a un nivel aceptable los aspectos tácticos y físicos se encuentran en niveles ínfimos, es que hay un fallo inicial grave.
En primer lugar, hay diferencias notables en la dirección de juego respecto de campeonatos anteriores. Es cierto que la lesión de Calderón nos trastocaba los planes de inicio, pero ninguno de los seleccionados está rozando el mínimo exigible para un campeón del mundo. Pensar que Ricky Rubio, con sus 18 años, puede atesorar la dosis de experiencia necesaria para saber lo que hay que hacer en cada momento es de locos. Llamarlo fue una gran idea, pero ni mucho menos para que sea el base que más minutos juega, y el que debe rifar los balones complicados de los momentos decisivos de los encuentros. Lo que sí es de traca es lo de los otros bases. Raúl López puede ser un enorme manejador de balón, puede ser cumplidor en el tiro exterior y en la dirección, pero eso es algo que se asume en un base campeón del mundo. Lo preocupante es que no tenga argumentos físicos suficientes para solventar situaciones de pressing de un único jugador, véase partido contra Serbia. Cabezas es el caso contrario: intenta suplir con esfuerzo su carencia de recursos técnicos. Sin embargo, a estas alturas de la película no sólo sirve eso. Creo que lo he repetido muchas veces: Para ganar no basta ser bueno, sino hacer las cosas mejor de lo que lo hacen el resto de los buenos. ¿Desgana? ¿Apatía? ¿O simplemente impotencia? Hemos vendido la piel del oso antes de cazarlo.
En segundo lugar, la tendencia de Scariolo hacia "los bajitos". ¿Acaso vamos a ser capaces de resolver un partido con una presión asfixiante desde el "roba y corre", si los "altos" de ellos corren más que los nuestros? ¿Cómo se come que Navarro haga las veces de Carlos Jiménez, jugando de alero, y quedando emparejado n-veces cuando n tiende a infinito con un alero que le saca 10 o 12 centímetros, y sobre todo, le saca de quicio? Si Llull lleva jugando toda la temporada de base en el Real Madrid, y haciéndolo de manera notable, ¿por qué le cambias el roll ahora? Señor Scariolo, usted sabrá mucho de basket, pero también es humano y se equivoca. Al menos reconozca que se ha equivocado en la confección de este grupo.
En tercer lugar, el retiro de la selección de Carlos Jiménez nos obligaba a encontrar a un jugador de similares condiciones. Dado que ni Sergio Llull, ni Víctor Claver ni Carlos Suárez, ni Sergi Vidal, ni Saúl Blanco, ni Grimau... (¿sigo?) tenían experiencia con la selección (miento en los casos de Vidal y Grimau), ¿por qué no buscar entre ese grupo de jugadores a alguien de similares características que el gran capitán? Recuerdo haber comentado al respecto. Sigo manteniendo la misma postura. En el resto de Europa existe tendencia alcista. Nosotros somos más chulos, y ganaremos los partidos desde la dirección... ¿a quién queremos convencer?
En cuarto lugar, durante el partido frente a Eslovenia evidenciamos un cierto desmembramiento del grupo de 12. Jorge lesionado, de acuerdo, pero me pesa mucho tener que decir eso de... ¡y gracias! Porque si bien Garbajosa ha sido durante años un bastión seguro y efectivo, sus lesiones, sus idas y venidas de equipo, sus pajas mentales o no se qué razón, están transformándole en un tío irregular, desacertado y lento. Adiós al pornoplayer, adiós al tiratriples-piesdeplomo de la final en Japón frente a Grecia. Urge encontrar un ala-pívot fiable. Ya voy colocando carteles en mi ciudad... ¿Guillem Rubio, Jordi Trías, Pablo Aguilar? ¿Quién da más? Me da igual el nombre, pero necesitamos para próximos campeonatos encontrar a ese jugador que aporte tenacidad defensiva y fluidez en ataque.
Y encima, 9 tocados. ¿Tocados por una varita? Curioso que los que no están tocados son los que menos edad tienen... os acordáis de: ¿Y si Pesic tuviese razón?
De todas formas, no hemos caído aún. Como ese boxeador que recibe una soberana manta de palos pero no termina de caer, así está la selección ahora mismo. Lo que no nos mata, nos hace más fuertes. Al menos en eso sí hemos salido beneficiados de lo que llevamos de campeonato. En tiempos remotos, ni Olimpio Cipriano no había visto un balón en su vida o cuando Cheng Jinghua acababa de salir del cascarón, sus hermanos mayores ya nos habían dejado en ridículo. De ahí sí que tardamos tiempo en levantarnos. Ese es el motivo para la esperanza. El hecho de que existan mimbres (y experiencia) para hacerlo mucho mejor de lo que lo hemos hecho hasta ahora. Próxima estación: Turquía.
¿Resulta demasiado épico remontarse al clásico de Survivor, Eye of the Tiger?
En la retransmisión del partido de ayer, Epi destapaba unas declaraciones de Svetislav Pesic en las que afirmaba que esta generación de la selección española estaba en franca decadencia, y que faltaba poco para que dejaran de demostrar su supremacía en el Viejo Continente. Mi primera impresión coincide con la de los comentaristas de La Sexta (y me preocupa): Pesic se había fumado algo para afirmar eso.
Al cabo de unos minutos, cuando el partido había acabado, volví a recordar ese comentario. Oye, ¿y si Pesic tuviese razón? Claro, te pones a pensar que la cantera nacional está en plena ebullición, sacando jugadores de enorme talento cada 2x3, y deduces que el serbio no anda muy bien de la cabeza, o incluso pretende provocar efectos secundarios prepartido.
Pero por otra parte, recordando lo que comentado otras veces sobre los jugadores pegamento, ¿acaso a toda esta pléyade de deportistas nacionales les hace falta curtirse en la derrota para aprender y salir a flota como ya hicieron en su día los Gasol y compañía? ¿es necesaria la presencia de un jugador diferente, más táctico que físico, que supla las carencias defensivas actuales y que aportaban los principales ausentes de estas nuevas generaciones? ¿cómo de larga es la sombra de Carlos Jiménez? ¿tiene razón Pesic?
Quiero pensar que esos aspectos tácticos de los que ahora mismo carecemos por la juventud que invade la selección es circunstancial, y que irán mejorando conforme vayan disputándose partidos en el Eurobasket, y sobre todo, para campeonatos siguientes. Es casi impensable exigir a chavales de 20-22 años que tengan la presencia, la enjundia y la picardía de sus mayores, y en la buena transición de estos conocimientos a los nuevos talentos jóvenes estará la clave del éxito. Al menos quiero pensar eso.
El seleccionador nacional de baloncesto Sergio Scariolo se ha decantado por Sergio Llull para ocupar la plaza vacante del lesionado Berni Rodríguez en la convocatoria oficial del próximo Europeo de Basket, que se celebrará en Polonia el mes que viene. Evidentemente, Scariolo conoce el panorama desde dentro, y sus razones tendrá para haber acometido la decisión. Sin embargo, intuyo que en primer instancia el candidato mejor colocado iba a ser Saúl Blanco, por lo que muchos - entre los que me incluyo - todavía permanecen incrédulos.
No dudo de la capacidad competitiva del menorquín, ni de su talento, ni mucho menos. No obstante, la decisión de realizar una sustitución diferente a una pieza por otra pieza no se cumple en este caso. Si las necesidades que cubría Berni en la selección eran en las posiciones de escolta y alero - fundamentalmente la de alero - Llull no tiene altura ni juego para cumplir tal función - Sergio es más un base-escolta, pero fundamentalmente base - así que me surgen las siguientes dudas:
¿El puesto de alero tendrá un dueño diferente? Antes parecía propiedad de Mumbrú y Claver, y ahora creo que Rudy jugará más minutos de la cuenta en esa posición.
¿El verano ajetreado de Ricky le está mermando psicológicamente? A lo mejor vemos a un Ricky jugando menos minutos de los presumibles al principio, en beneficio de Raúl, Carlos y sobre todo Sergio.
¿Y para defender con experiencia no habría venido mejor un Roger Grimau o un Sergi Vidal? Son razonablemente más altos que Sergio, y además tienen el plus competitivo de tener muy asimilado su roll en cada uno de sus equipos, que además han sido los finalistas de la última liga ACB...
Mi no entender nada. Alguien que me ilumine, s'il vous plaît.
La inclusión de Berni Rodríguez en la lista de convocados para el Eurobasket de Polonia suponía un signo de continuidad, de confianza en un bloque, de una apuesta por mantener el estilo. No era mala idea teniendo en cuenta el bagaje tan positivo del baloncesto español en los últimos años. Un bloque del que muchos pensaban que ciertos engranajes, llámese Berni, empezaban a estar desengrasados, a no aportar lo necesario para mejorar el colectivo, a quedarse en el vagón de cola de una convocatoria en la que otros jugadores sí merecían al menos una oportunidad.
Obviamente es cierto que los roles de los jugadores que intervienen en este cambio de cromos de la convocatoria no es el mismo en sus respectivos equipos, y que Berni es un jugador muy acostumbrado a aportar desde el banquillo, supliendo a Welsch, a Kelati o al que haga falta. La versatilidad y capacidad de adaptación al juego no se la podemos negar a estas alturas de la película. Bajo estos parámetros, las estadísticas pretenden hablar por sí mismas, aunque ocultando el aspecto fundamental del carácter abnegado de Berni. Si bien muchos partidos del malagueño no destacan por su voluptuosidad numérica (más bien todo lo contrario) en el boxscore, su esfuerzo en defensa y su interpretación de los esquemas tácticos son sus principales bazas de cara a los técnicos que han pasado por su carrera.
Pero por otra parte, participo de la idea de que un cambio generacional-facial en este caso puede ser positivo, y me explico:
-La legión de posibles suplentes es muy interesante. Carlos Suárez ha sido convocado en lugar de Berni, pero la plaza será en principio asignada a Saúl Blanco, que ya había sido invitado por Scariolo. Por si esto fuera poco, Fernando San Emeterio y sobre todo Sergi Vidal llevan llamando a las puertas bastante tiempo. Tenemos suerte de contar con este repertorio. Es decir, no podemos elevar al grado de preocupación la lesión de un hombre como Berni a pesar de la importancia en el equipo.
-Con Juan Carlos y Rudy ocupando las dos posiciones de escolta en el plantel, Berni ha trabajado casi siempre de stopper en los puestos 2 y 3. Aunque el malagueño tiene mejores condiciones para "flirtear" en la zona que Blanco, el ovetense tiene 24 años, una capacidad atlética más desarrollada y un potencial aún mayor. Ideal para una progresión desde el rol de Berni para los próximos años, manteniendo el esquema de Rudy y Navarro en la misma posición.
-Si bien la retirada de la selección de Carlos Jiménez deja un hueco difícil de subsanar, la apuesta clara por un Claver jugando la mayoría de sus minutos en el puesto de alero, small forward, 3 o como se le quiera llamar, permite garantizar la colocación de un jugador de muchísimo futuro, con una gran despliegue físico, y que se defiende con soltura desde el perímetro. O sea, siendo el principal quebradero de cabeza, la apuesta por Claver nos hace soñar con un alero incuestionable para los próximos 10 años.
-En principio, Carlos Suárez tiene características del juego más parecidas a las de Jiménez que el propio Claver. Una alternancia frecuente en los minutos para cada alero nos dejaría ver la adaptación progresiva de cada uno a sus rol en la selección para los próximos campeonatos. Aunque sólo sea por cuestión de tamaño, me decanto por un Saúl Blanco sustituyendo a un mermado (espero que dentro de mucho tiempo) Juan Carlos Navarro.
Las cuentas salen, no hay motivo de alarma. Y más con la venida de nuevos talentos, como los hermanos Tomas, Alberto Jódar o Joan Sastre. Duermo tranquilo.
José Manuel Calderón, base de Toronto Raptors, y titular indiscutible de la selección española de baloncesto, nos ha sorprendido esta mañana con unas declaraciones en el diario Marca en las cuales se autodescarta para participar en el Europeo de Polonia en Septiembre, y ha decidido recuperarse completamente de sus continuas lesiones que le han lastrado durante toda la temporada regular de la NBA. La rotura fibrilar de 6 centímetros en la pierna derecha pesa demasiado como para poder tirar de un carro en el que cada próxima competición tiene mayor exigencia que la anterior. Jose ha querido dejar claro que no se trata de una renuncia definitiva a la selección, sino una consecuencia de esta lesión.
Ante esta circunstancia, Sergio Scariolo tiene un nuevo problema. La oferta de bases españoles es copiosa, pero posiblemente no hay alguien tan fiable como para sustituir a Calderón con plenas garantías. De los existentes, tengo el presentimiento de que puede haber algún que otro descarte más.
Ricky Rubio: indudable su talento, compromiso y progresión, pero el Europeo se celebra en Septiembre y el inminente éxodo del jugador del DKV Joventut a la NBA podría suponer un contratiempo por el conflicto de intereses entre ambas competiciones. Esperemos al draft para ver qué ocurre.
Raúl López: los últimos partidos de Raúl han supuesto una mejora del rendimiento del de Vic, y por tanto, una vuelta de pleno derecho al conjunto de candidatables para el Europeo. Si las lesiones no le atacan de nuevo, puede ser un fijo para Scariolo.
Carlos Cabezas: las posibilidades del marbellí para acudir a la cita deportiva de Septiembre deberían aumentar tras su firma por algún club. Y todavía mucho más si dicha firma es la renovación con el Unicaja, ya que un posible fichaje por alguna franquicia NBA implicaría problemas similares a los de Ricky Rubio.
Sergio Rodríguez: roll similar al de años pasados en la franquicia de Portland. Scariolo puede dudar entre la frescura de Sergio por su carencia de minutos, o entre la falta de ritmo de competición por su falta de minutos de calidad. Los posibles movimientos post-draft no deberían tampoco afectarle demasiado al tratarse ya de un joven veterano de la liga americana.
Víctor Sada: podría ser la sorpresa de la convocatoria, pero tendría un roll muy definido como perro de presa del exterior rival. Como jugador aplicado y atlético, tiene buenas opciones, y mucho más si cumple una buena tanda de playoffs con el Regal Barça.
Sergio Llull: la explosión del menorquín tendría su guinda del pastel con una convocatoria por la absoluta este verano. Fuerte, rápido y muy atlético, aunque algo alocado en ciertas ocasiones, tendrá que esperar para saber si Scariolo ha tomado buena cuenta de su gran temporada para agregarle al plantel de bases.
Cualquier otra opción me sorprendería, pero si el fantasma de las lesiones aparece de nuevo, todavía estarían en la recámara Javi Rodríguez, del Ricoh Manresa, o Javi Salgado, del iurbentia Bilbao, o el siempre constante Albert Oliver, del Pamesa Valencia. Delego en Scariolo.