Por circunstancias personales, me mantendré desconectado del blog durante un tiempo. Espero volver lo antes posible.

Gracias por vuestra comprensión y un saludo a todos.

sábado, 7 de marzo de 2009

Crossfade y la exultante elegancia del "White on Blue"


Llevo demasiado tiempo pensando que tengo la responsabilidad moral de compartir con vosotros el descubrimiento de un disco que, para mi gusto, es de los que más clase y elegancia se han editado en los últimos años en el género del AOR.

Se trata del White on Blue de Crossfade, banda sueca creada a medida del cantante Goran Edman, ex Yngwie Malmsteen, Street Talk o Brazen Abott entre otros. El resto de miembros de la formación deben haber tocado otro tipo de estilo en sus respectivas etapas anteriores, porque no existe mucha información al respecto. Como referencia sirve el dato de las pequeñas colaboraciones con Stage Dolls o con Joey Tempest (ex-Europe) de los hermanos Lindvall, pero ninguno de ellos se mantuvo en la formación durante demasiado tiempo.

Lo cierto es que la siempre presente tendencia a engrandecer lo popular impide que lleguen al mercado obras de arte como este White on blue. No penséis encontrar alguna reminiscencia del metal más nórdico en esta grabación; ni rastro de guerras, de orcos o de Thor. En Suecia existe mucha más música que la que se exporta bajo el apellido de Metal, aunque indudablemente tenga menos promoción. Como dijo aquel, hay gente pa' to'.

Al grano. White on blue es un compendio de buenas canciones de medio tiempo y con una atmósfera envolvente extraordinaria. Realmente no hacía falta que cada uno de los miembros fuera un virtuoso de su instrumento para instalar un ambiente mágico, porque el verdadero tesoro de esta gente es haber sabido extraer un sentimiento emotivo de melodías sencillas pero fascinantes. Eso sí, Goran Edman canta recitando o recita cantando con unos registros a los que no nos tiene acostumbrados. He redescubierto a una de las grandes voces del panorama de AOR actual. ¿Por qué no avisásteis antes?

El disco comienza con The day the music died, una joya de medio tiempo con un magnífico juego de voces. No se quedan atrás las dos siguientes, Did you really y Vanity Fair. Esta última me recuerda mucho a la versión mejorada del George Michael en solitario, obviamente sin las connotaciones propias del ex-Wham, pero con la clase que a veces es capaz de transmitir cuando le sale del alma. La siguiente es Flying, el tema más rítmico del disco, muy agradable, parece recién salido del horno de un DJ de after con clase. A deeper shade of love es la balada por definición, suave, con un piano mágico y que te eriza los pelos por ternura que rezuma. Thorn of life recupera el tono de los medios tiempos en el disco con un indispensable intermedio, para dar paso al que, para mi gusto, es el tema más conseguido, Loving eyes, otro medio tiempo con recursos suficientes para emocionar al más ferviente discípulo de Odín. Sigue con Time, sensual juego de voces y de elegante sensualidad. Los dos últimos temas son Don't really mather, y su vuelta al estilo rítmico, y You, que rompe la armonía del conjunto por ser el más puro tema AOR entre todos, pero sin desmerecer en absoluto al global.

En definitiva, un álbum imprescindible en mi discografía y la prueba evidente de que la falta de promoción no está directamente relacionada con la falta de talento. Me encantaría volver a escuchar un nuevo disco de Crossfade, porque este White on blue es del 2004, aunque imagino que la afluencia de proyectos paralelos habrá impedido tal circunstancia. Seguiré ojo avizor.

2 comentarios:

jr dijo...

Le echaremos un vistazo, digo, abriremos con antención los oidos. Ya te pasaré el veredicto.

Pirrimarzon dijo...

Me alegro que por lo menos consiga mover concencias y abrir mentes, que todo no va a ser Bisbis y Bustis. Además, si me comentas sobre tus gustos musicales, es posible que coincidamos en más de uno.

Saludos jr