Michael Jordan, John Stockton, David Robinson y Jerry Sloan ingresarán este año en el Salón de la Fama del Baloncesto en la promoción del 2009. Supongo que no hará falta presentación de semejantes mitos. Pocos años ha habido semejante nivel de calidad entre los nuevos miembros del Salón; además, todos ellos pertenecientes a una estirpe diferente, con una sabor distinto, privilegiado, omnipotente, de cuando la NBA marcaba diferencias respecto de otras ligas.
Insisto en lo de siempre: si hay algo de lo que debería aprender del baloncesto NBA es su forma de cuidar de las leyendas. Hace unos días Pedro Ferrándiz también ingresó en el Salón de la Fama de la FIBA, y tuvo poquísima trascendencia. No salía de mi asombro al constatar que tan distinguida eminencia dentro la historia del baloncesto todavía no tuviese un hueco preferente en este exclusivo club.
Desde aquí mi agradecimiento y tributo a Don Pedro por toda su trayectoria, su enseñanza y su saber hacer. De bien nacidos es ser agradecidos.